26 de febrero 2008 - 00:00

Tensión en Córdoba por motín

Unos 150 reclusos que se habían amotinado en la Unidad de Contención del Aprehendido (ex cárcel de encausados) de la ciudad de Córdoba liberaron anoche a dos de los tres rehenes, mientras que algunos reclusos se entregaron a la Policía.

Tras más de seis horas de tensión en la unidad carcelaria, ubicada a pocas cuadras del centro de Córdoba, efectivos de la fuerza y expertos negociaban el traslado de parte de los presidiarios al penal de Bower. Voceros policiales confiaron, sobre la medianoche, que sería inminente la resolución del conflicto, luego de que una de las personas tomadas

Al cierre de esta edición, el fiscal Alejandro Moyano mantenía a su cargo las negociaciones con los amotinados. Los internos rebelados ocupan el primer y segundo piso de la unidad, y se trata mayoritariamente de personas que esperan ser trasladados a la cárcel de encausados. en su mayoría son reincidentes y en algunos casos de alta peligrosidad.

Un dato que hacía más compleja e inescrutable la situación es que hasta las 21 los presos no habían revelado ningún petitorio. Sólo habían pedido teléfonos celulares y la presencia del fiscal y los medios de comunicación. esto hacía crecer la sospecha de que podrían tener la intención de promover la expansión del conflicto a otros centros de detención. De acuerdo con las primeras declaraciones el problema habría surgido a raíz de una disputa entre presos o facciones de presos. Oficialmente la Policía informó que los efectivos se encontraban bien y que no habían sufrido agresiones.

Mientras tanto, los dos guardicárceles y el fotógrafo policial tomados como rehenes permanecían en manos de los detenidos.

Esta situación se da a pocos días de haber finalizado un histórico juicio por el motín del año 2005 con gravísimas condenas a sus responsables. Hubo penas de hasta 15 años por aquel hecho que se cobró la vida de 8 personas. Ese juicio se ventiló con gran impacto político ya que el ex intendente de Córdoba y derrotado candidato a gobernador Luis Juez fue defensor de uno de los reclusos. Por ese hecho y a partir de la estrategia de la defensa de Juez, el proceso judicial terminó envuelto en un fuerte debate político, ubicándose Juez como un factor de influencia tanto entre la población carcelaria como entre los efectivos del servicio penitenciario.

Gustavo Bastos

Dejá tu comentario

Te puede interesar