13 de abril 2010 - 08:44

Triple Crimen: apelan la liberación de tres de los cuatro detenidos

El fiscal general de Mercedes, Pablo Merola, apeló ante el Tribunal de Casación bonaerense la liberación de tres de los cuatro imputados por el triple crimen de General Rodríguez, al considerar que la Cámara que la ordenó no evaluó la totalidad de la prueba, informaron fuentes judiciales.

De esta manera, Merola avaló la investigación del fiscal a cargo del caso, Juan Ignacio Bidone, quien considera probado que estos imputados son autores de los crímenes de Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón, cuyos cadáveres fueron hallados el 13 de agosto de 2008 en General Rodríguez.

Se trata de los hermanos Víctor y Marcelo Schillaci y Cristian Lanatta, cuyas libertades por falta de mérito fueron ordenadas el 19 de marzo último por la Sala III de la Cámara de Apelaciones y Garantías de Mercedes.

No obstante, Lanatta continuó preso porque cuando fue imputado en esta causa ya estaba detenido en el penal de Sierra Chica como supuesto autor de un robo calificado ocurrido en octubre del año pasado en la ciudad bonaerense de Bolívar.

La Sala III consideró que no había pruebas suficientes contra ellos, no obstante el fiscal general Merola y el fiscal de Delitos Complejos Bidone insistieron en que ese tribunal no evaluó la totalidad de la prueba aportada en la causa para emitir ese fallo.

Fuentes judiciales precisaron que la diferencia entre los fiscales y los camaristas es que los primeros están convencidos que en Quilmes las víctimas ya estaban reducidas o asesinadas por estos imputados y los segundos creen que pasaron por allí y que luego se dirigieron a General Rodríguez por su propia voluntad.

Los hermanos Schillaci y Cristian Lanatta fueron detenidos el 21 de diciembre pasado acusados de ser los autores materiales del triple crimen y el 7 de enero el juez de Garantías de Mercedes de la causa, Marcelo Romero, les había dictado la prisión preventiva.

Días después se entregó el prófugo Martín Lanatta, instructor de tiro y hermano de Cristian, a quien, en el mismo fallo, la sala III le confirmó la prisión preventiva por "privación ilegal de la libertad calificada y homicidio calificado".

Según la hipótesis del fiscal, Forza, Ferrón y Bina fueron convocados el 7 de agosto de 2008 -día de la desaparición-, a una reunión en el hipermercado Wal Mart de la localidad bonaerense de Sarandí, pero de allí fueron llevados hasta la casa de Cristian Lanatta, ubicada en la calle Videla 631, de Quilmes.

Los pesquisas creen que las tres víctimas fueron asesinadas a balazos y, luego, sus cuerpos fueron guardados en algún freezer hasta que finalmente fueron arrojados en el zanjón del partido de General Rodríguez donde fueron encontrados a seis días de su desaparición.

La camioneta de Ferrón calcinada fue hallada la misma noche de la desaparición en el barrio porteño de Flores, mientras que el auto de Forza apareció estacionada junto a un cordón en proximidades de Plaza Constitución.

Para Bidone, el móvil de la masacre fue triple: por un lado vinculado a negocios que realizaba una de las víctimas en mesas de dinero, por otro por los negocios de medicamentos truchos y, finalmente, por el trafico ilegal de efedrina y bandas de narcos mexicanos.

De hecho, la viuda de Forza, Solange Bellone, esta detenida por la denominada causa de "la mafia de los medicamentos". Esta línea investigativa estaba apoyada en la declaración de testigos de identidad reservada, uno de los cuales, Emiliano Marcos, murió al ser arrollado por un tren el 15 de noviembre en un presunto suicidio que ahora está bajo investigación.

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