El papa Benedicto XVI cumplió ayer su primer año como pontífice y oró en una misa para ser un «pastor bondadoso y firme en la Iglesia», ante miles de fieles reunidos en la Plaza San Pedro del Vaticano. «El Señor no deja de asistirme con su indispensable ayuda», aseguró el Papa, que el domingo pasado cumplió 79 años, y pidió a los fieles que lo «sigan sosteniendo y rezando» para que Dios le «conceda ser pastor bondadoso y firme de su Iglesia».
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