Ayer, en 11 cadenas de la librería Cúspide se había vendido un solo ejemplar del último libro de Olga Wornat, «Reina Cristina», biografía autorizada de la esposa del presidente Néstor Kirchner. Anteanoche, en «Hora clave», se exasperó la periodista (a la que le gustan los golpes de efecto para incrementar ventas) cuando Mariano Grondona sugirió que era una coincidencia que ese libro apareciera en el último tramo de la campaña. Wornat saltó en la silla y le dijo a Grondona: «Yo a vos no te respeto. ¿Cómo me preguntas eso?», ante lo cual el doctor, sin perder la calma, respondió que resultaba llamativa, además, la simultaneidad de la aparición del libro con las denuncias de Daniel Bravo contra Enrique Olivera. Wornat continuó encrespándose: «No sé para qué vine a tu programa si nunca te respeté, porque te pasaste años chupándole las medias a Menem», gritó. Entonces Grondona lanzó: «¿Yo a Menem? Menem cuando era presidente me trató a mí como me trata Kirchner hoy. Yo me hago amigo de la gente cuando deja el poder. Me pasó con Alfonsín, me pasó con Menem...». Wornat, desorbitada, siguió: «¡Vos callate, idiota! Lo tuyo es chiquitaje. Me arrepiento de haber venido».
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Pero continuó: «¿Te olvidaste de cuando me llamaste para que viniera a tu programa con Miriam Lewin a contar que habíamos sido montoneras porque querías levantar el rating?». En realidad, si Grondona hubiera querido mejorar el encendido no la debió haber invitado, pues perdió contra Luis Majul, que reunió en «América» a Diego Maradona y a Mauricio Macri, con 6.6 contra 5.1 de «Hora clave».
Allí se produjo el teatral abandono del estudio: Wornat se puso de pie, se quitó el micrófono inalámbrico, lo arrojó a la mesa y, taconeando, se retiró. «¡Lo de ustedes es todo chiquitaje!», seguía gritando, como si estuviera en un programa de Mauro Viale. Grondona ironizó: «Bueno, por lo menos hemos recuperado a la Wornat de antes, que era muy crítica».
En efecto, con su doble homenaje a la primera dama K y a la ambigua Esfinge de Hollywood (por la película de Greta Garbo), Wornat dio un nuevo giro en su carrera y abandonó por primera vez el género de biografía no autorizada por la semblanza cuasi oficialista. En el pasado, gozó de moderada resonancia por sus polémicas públicas con otras primeras damas y primeros caballeros. En «Menem. La vida privada» y otros libros y artículos, se dedicó a despellejar al ex presidente y se inmiscuyó en muchos aspectos de su vida privada.
Coincidentemente con la salida de ese libro, la periodista protagonizó un episodio bastante resonante, y nunca aclarado del todo. Mientras Chiche Gelblung la entrevistaba por «Radio Diez» (ella hablaba por un celular), exclamó que estaba siendo agredida dentro de un taxi por dos personas que se habían subido al vehículo. A continuación, se oyeron voces amenazadoras y se cortó la comunicación.
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