7 de noviembre 2008 - 00:00

Ya tercer caso

La muerte de Alvaro Costa, joven rugbier de San Isidro Club, enlutó al deporte y se suma a la lista negra del rugby.

En junio pasado Juan Carlos Migliore, wing de CUBA, de 20 años, murió durante un partido tras ser tackleado. Varios adversarios se le cayeron encima y según la autopsia le provocó un proceso de asfixia y sofocación. Los médicos de la Unión de Rugby de Buenos Aires descartaron que su muerte haya sido provocada por una deslealtad en el juego y resaltaron que el joven tenía el apto médico.

Sólo tres meses después, en setiembre, el rugby volvió a padecer una pérdida. Andrés López Astigarraga, jugador del Club Almafuerte, de 30 años, murió después de un partido como consecuencia de un paro cardíaco. El deportista apareció sin vida en su auto que se encontraba en el estacionamiento del club. Los directivos de la institución afirmaron que no presentaba signos de malestar ni antecedentes médicos.

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