Ambito Nacional

Kroneberger: "La UCR debe retomar protagonismo y tener una referencia nacional"

El diputado nacional Daniel Kroneberger desgrana el impacto de su amplio triunfo en la primaria pampeana de Cambiemos ante el macrista Javier Mac Allister.

En el día después de su contundente victoria en la interna de Cambiemos ante el macrista Javier Mac Allister, el diputado nacional y flamante candidato a gobernador de La Pampa, Daniel Kroneberger (UCR), enfatiza que muchas veces “al radicalismo y su estructura nacional se lo subestima o no se lo tiene en cuenta”, y que la primaria provincial del pasado domingo “puede marcar un rumbo distinto”.

“El radicalismo está, es una pieza clave en Cambiemos y tiene que retomar un rol protagónico”, arenga ante Ambito Financiero desde Santa Rosa, horas antes de enfilar hacia Buenos Aires. Y remarca que la UCR debe tener “una referencia nacional”, de cara a la discusión con Mauricio Macri por la fórmula de Cambiemos para los comicios presidenciales del 27 de octubre.

Periodista: ¿Qué impacto tendrá su triunfo ante el PRO en las negociaciones de candidaturas dentro de Cambiemos en las provincias? ¿Cree que la Casa Rosada subestima o minimiza la fuerza electoral del radicalismo en los armados de listas?

Daniel Kroneberger: La situación electoral debe ser analizada distrito por distrito. En su momento hicimos una coalición mucho más amplia que Cambiemos, que incluye al MID, al MOFEPA, UNIR, al PRO y al radicalismo. Tenemos el objetivo de ser muy competitivos en la elección desdoblada de mayo, y por eso estamos todos en este mismo espacio. La decisión luego de mantener, en el caso del PRO, su candidato, y tener que ir a una interna, me parece que es legítima. Y desencandenó en una interna con incertidumbre, porque era obligatoria para todos los partidos pero no para la gente, y no sabíamos el grado de participación. Creo que acá hubo un trabajo muy fuerte de la militancia del radicalismo, que tiene una base territorial muy importante, como en todas las provincias. Y ese fue uno de los detonantes del resultado. Por lo tanto, ante esta pregunta diría que sí, que durante determinado tiempo al radicalismo por ahí se lo subestima o no se lo tiene demasiado en cuenta. En este caso, a toda la estructura nacional que tiene, y esta elección puede marcar un rumbo distinto: que el radicalismo está, y que es una pieza clave en esta alianza, en Cambiemos. Y me parece que tiene que retomar un rol protagónico, que por ahí estuvo desdibujado.

P.: Y frente a la contienda presidencial, ¿cree que la UCR tiene que jugar un papel más preponderante, con la posibilidad de pelearle directamente la candidatura a Mauricio Macri en una primaria, o de contar con un candidato a vicepresidente radical?

D.K.: Seguramente va a haber muchas instancias de diálogo y discusiones. Y dentro del radicalismo también vamos a tener nuestra discusión profunda, y el determinante va a ser la Convención, que va a decidir, como siempre lo hace el radicalismo. Pero yo digo esto como radical: a nosotros como partido nos es bueno tener una referencia nacional, porque esto nos posicionaría de una forma distinta. El radicalismo vivió muchas vicisitudes durante todos estos años, la crisis del 2001 y demás, pero es un partido nacional, con mucha dirigencia importante, gobernadores y demás, y por lo tanto no debería de carecer de tener una referencia. Esto no quiere decir que pueda desencadenar en una interna.

P.: ¿Cuándo habla de una referencia nacional, en quién está pensando? ¿En Martín Lousteau, por ejemplo?

D.K.: Lousteau es uno más de los referentes nacionales que hoy tiene el radicalismo. El radicalismo carece de un liderazgo natural, como lo tuvo en su momento, pero tiene referentes regionales importantes. Tenemos gobernadores como Gerardo Morales, como (Alfredo) Cornejo en Mendoza. En fin, hay muchos dirigentes nacionales con prestigio.

P.: Y que tendrían que jugar un papel electoral más central en la compulsa nacional del 27 de octubre...

D.K.: Sí, me parece que son dirigentes que no pueden estar ajenos a un armado nacional. Después viene la discusión de qué rol tiene que cumplir cada uno.

P.: O sea que usted ve la interna pampeana como un punto de inflexión en el presente electoral del radicalismo...

D.K.: Yo creo que sí. Más allá del hecho personal y local del radicalismo de La Pampa, me parece que esto trasciende y da un parámetro de lo que es el radicalismo en el orden nacional.

P.: ¿La derrota de Mac Allister en la primaria del domingo tuvo algún componente de voto castigo a Macri?

D.K.: No lo sé. Yo hago otra lectura. Me parece que fue por la fortaleza en sí del radicalismo. Por ahí Mac Allister pagó el costo de ser una persona que no vivió en la provincia de La Pampa durante muchos años, que vino recién hace poco tiempo, y esto en las provincias paga algún costo. Y tal vez sí, por el momento económico que estamos viviendo, por ser el candidato del Presidente, por ahí también pagó algún costo. Pero creo que no fue determinante.

P.: ¿Cómo evalúa los tres años de gestión de Macri?

D.K.: Tengo una visión bastante particular. Creo que por ahí tuvimos un error de diagnóstico, que en la situación que heredamos la crisis era mucho más profunda de lo que pensábamos, y cuando uno no tiene el diagnóstico preciso acciona en consecuencia y no se toman las determinaciones más acertadas. Y al equivocar por ahí el rumbo, pagamos las consecuencias. Pero esperemos que rápidamente la economía se estabilice y podamos lograr que de una vez por todas comencemos a crecer y salir de esta situación.

P.: ¿Cree que la crisis de 2018 puede tener algún impacto en la carrera reeleccionista de Macri?

D.K.: Falta mucho tiempo todavía para las elecciones... Falta mucho y falta poco. En realidad, en los procesos electorales falta mucho tiempo. La situación puede llegar a cambiar, puede llegar a estabilizarse... Es muy aventurado todavía decirlo hoy.

P.: El PJ gobierna La Pampa desde el retorno de la democracia. ¿Cuál es el diferencial que tiene hoy Cambiemos para vencerlo en los comicios del 19 de mayo?

D.K.: Lo que nos pasa en La Pampa es preocupante, es un modelo que se instaló desde el ‘83 y que se agotó. Y los indicadores así lo dicen. En La Pampa el empleo privado en los últimos 10 años creció el 2,5%, y el empleo público más del 40%. Más del 72% del presupuesto provincial se va en gasto corriente. Demográficamente en los últimos años no hemos crecido en proporción como otras provincias. Hoy en La Pampa tenemos 94 empleados públicos y 100 empleados privados, es una ecuación que no cierra. Es un modelo agotado, y las consecuencias las pagamos hoy. Somos una provincia que hasta hoy subsiste, pero no tiene crecimiento. Lo que estamos proponiendo es un proyecto integral, armónico y muy federal de desarrollo, para apoyar al sector privado y generar trabajo genuino, que es la ecuación que tenemos que lograr. Pero para eso tenemos que hacer algunos deberes en el Estado, para crear esas herramientas.

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