La llegada del otoño marca el momento ideal para recorrer distintas provincias argentinas con temperaturas mucho más agradables. El turismo nacional cuenta con rincones poco conocidos que ganan protagonismo durante esta época del año. En el norte del país existe un área protegida que resulta perfecta para una escapada.
La joya oculta del norte argentino que es perfecto para visitar durante el otoño
Ubicado al norte del país, este rincón guarda un encanto único gracias a la historia que lo rodea.
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El destino ideal para visitar durante esta estación del año.
Este inmenso predio es una reserva de gran valor histórico e importancia a nivel mundial, lo que motiva la llegada de viajeros durante los meses más frescos. Al no ser un punto de visitas masivas, mantiene un ritmo tranquilo. Su imponente paisaje y su clima particular están directamente relacionados con la zona geográfica donde se encuentra y le aporta ese encanto que atrae al público.
Dónde se ubican el Parque Nacional Talampaya
El Parque Nacional Talampaya se encuentra en el centro-oeste de la provincia de La Rioja, abarcando los departamentos de General Felipe Varela e Independencia. Este enorme predio protegido está situado a unos 60 kilómetros al sur de la localidad de Villa Unión, que suele funcionar como el punto de partida principal para los visitantes.
Su ubicación lo posiciona en una región desértica donde predominan los suelos arenosos y los paredones rojizos de hasta 150 metros de altura. Toda la zona protege un importante yacimiento paleontológico y arqueológico, abarcando más de 215.000 hectáreas de superficie que fueron declaradas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Qué se puede hacer en el Parque Nacional Talampaya
Dentro del predio, la actividad principal son las excursiones guiadas en vehículos habilitados para conocer formaciones de roca muy famosas por sus tamaños y figuras, como las conocidas bajo el nombre de El Monje, La Catedral y La Chimenea.
También se pueden realizar recorridos en bicicleta de montaña y caminatas por la Quebrada de Don Eduardo, un sendero estrecho de arena que avanza por el medio de grandes paredes de roca. En estos circuitos a pie se visitan los petroglifos, que son distintos dibujos e inscripciones grabadas directamente en las piedras hace cientos de años por los pueblos originarios.
El entorno desértico es el hábitat natural de una fauna muy variada que se puede avistar durante los recorridos. Entre las especies más comunes que circulan por el lugar se encuentran los guanacos, las maras y los zorros grises, mientras que en lo alto de los acantilados rojizos es frecuente observar el vuelo de cóndores andinos y águilas mora.
A diferencia de otros lugares en el medio de la naturaleza, el área de ingreso al parque cuenta con una oferta gastronómica completa. Funciona un restaurante que prepara comidas típicas de la provincia, como empanadas riojanas y locro, además de un sector de proveeduría pensado para comprar viandas rápidas al paso, galletitas o bebidas antes de iniciar cualquiera de los circuitos.
Cómo ir hasta el Parque Nacional Talampaya
Para llegar desde la ciudad capital de La Rioja, el trayecto principal se inicia tomando la Ruta Nacional 38 en dirección sur hasta la localidad de Patquía. Desde allí, el camino continúa por la Ruta Nacional 150 hasta empalmar finalmente con la Ruta Nacional 76, donde se encuentra el portal de ingreso al área protegida.
En caso de partir desde la ciudad de Villa Unión, el recorrido es mucho más corto y directo, transitando únicamente 60 kilómetros hacia el sur por la misma RN 76. Todo el trayecto de acceso al parque, en cualquiera de sus variantes principales, se encuentra completamente asfaltado y en muy buen estado para la circulación de vehículos tradicionales.
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