Mendoza es una de las provincias más elegidas de Argentina para disfrutar de unas vacaciones inolvidables. Su amplia variedad de paisajes naturales y actividades al aire libre la convierten en un destino perfecto para el turismo en cualquier época del año.
Los 5 lugares de Mendoza que si o si tenés que visitar en familia
La provincia invita a las familias a disfrutar de muchas actividades, con puntos que se deben convertir en paradas obligatorias para sus visitantes.
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La provincia tiene varios puntos interesantes para que puedan disfrutar grandes y chicos.
Organizar un viaje en familia o amigos requiere buscar espacios que combinen seguridad, entretenimiento y descanso de manera equilibrada. En este aspecto, la provincia ofrece un varios sitios interesantes, que podrán dejar maravillados a quienes la visiten.
Parque General San Martín
Para arrancar el recorrido sin alejarse demasiado del centro, este inmenso pulmón verde es una parada obligatoria. Cuenta con calles internas muy seguras para caminar, extensos bosques para hacer un picnic al sol y un gran lago artificial donde los chicos pueden divertirse.
El espacio ofrece una infraestructura excelente con áreas de juegos infantiles, un rosedal histórico y zonas de descanso bien equipadas. Su fácil acceso lo convierte en la mejor opción para pasar una tarde relajada antes de salir a explorar las montañas.
Dique Potrerillos
Ubicado a tan sólo una hora de la capital provincial, este espejo de agua turquesa rodeado por la precordillera es el escenario ideal para la acción. Las costas del embalse permiten instalarse cómodamente a pasar el día y disfrutar de vistas panorámicas inigualables.
La zona es uno de los polos más importantes de la provincia para el entretenimiento al aire libre, ofreciendo desde paseos tranquilos en velero o kayak, hasta circuitos de canopy. Los prestadores locales cuentan con equipos de seguridad especiales, para que los niños disfruten sin riesgos.
Parque Provincial Aconcagua
Llegar a la base del cerro más alto de América es una experiencia que impacta, tanto a grandes como a chicos. La reserva cuenta con un circuito de baja dificultad llamado Laguna de Horcones, ideal para recorrer a pie en familia en un par de horas.
Este sendero corto y bien señalizado es una de las grandes joyas del turismo mendocino, porque permite caminar entre montañas imponentes de forma segura. El recorrido está preparado con miradores accesibles, que garantizan las mejores fotos del viaje frente al coloso de piedra.
Recorridos por bodegas
Conocer el proceso de elaboración del vino dejó de ser una actividad exclusiva para los adultos gracias a la adaptación de las fincas. Gran parte de las empresas rediseñaron sus visitas para integrar a los menores con degustaciones de jugos naturales y juegos interactivos.
Esta evolución de la industria sumó opciones, como paseos a caballo entre los viñedos, cosechas didácticas y almuerzos al aire libre en grandes jardines. De esta manera, los padres pueden disfrutar de la gastronomía de primer nivel, mientras los chicos juegan en espacios seguros.
Uspallata
Este histórico valle de montaña funciona como el punto estratégico perfecto para instalarse varios días y recorrer los principales atractivos de la cordillera. Su centro comercial es tranquilo, cuenta con cabañas amplias y plazas arboladas, donde los chicos pueden jugar con total libertad.
Desde la villa se pueden organizar salidas cortas y muy accesibles, como la visita a los petroglifos del Cerro Tunduqueral o las famosas Bóvedas. Su clima agradable y la cercanía con otros puntos clave la transforman en la base operativa ideal para moverse, sin realizar trayectos agotadores.







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