4 de marzo 2026 - 18:00

Si haces esto durante 5 minutos podés hacer más larga tu vida, según la ciencia

Un estudio global revela que la actividad breve y el menor tiempo sentado se vinculan con un menor riesgo general.

Este cambio de 5 minutos puede alargar tu vida y mejorarla.

Este cambio de 5 minutos puede alargar tu vida y mejorarla.

Gentileza - The Johns Hopkins

Lamentablemente, la falta de movimiento forma parte de la rutina de millones de personas. Muchos pasan horas frente a la computadora, sentados en traslados extensos o dejando poco espacio para el ejercicio, lo que marca el ritmo de su día a día.

Es por eso que frente a esta problemática, una investigación internacional aportó un dato alentador: un ajuste mínimo en la actividad cotidiana podría asociarse con un gran beneficio en la salud del organismo a largo plazo.

Sedentarismo

Sedentarismo y mortalidad, las claves de la investigación

El trabajo fue publicado en la revista científica The Lancet y analizó información de más de 130.000 adultos de distintos países. Los datos surgieron de dispositivos electrónicos capaces de registrar el movimiento y el tiempo en reposo a lo largo del día. A partir de esa base, los especialistas aplicaron modelos estadísticos para estimar cómo las pequeñas variaciones en la actividad física podían influir en el riesgo de muerte por cualquier causa.

Uno de los resultados más llamativos indica que agregar cinco minutos diarios de ejercicio de intensidad moderada o alta, como caminar a paso rápido o pedalear, podría vincularse con una reducción relevante del riesgo de mortalidad.

En los grupos con un menor nivel de movimiento, ese breve lapso extra se asoció con una baja cercana al 6% en el riesgo de muerte. Cuando el análisis se extendió al conjunto de la población, la estimación alcanzó valores todavía más altos.

El estudio también evaluó el tiempo sentado. Reducir alrededor de media hora diaria de sedentarismo mostró una relación con una menor probabilidad de fallecimiento, aunque el efecto resultó más moderado que el observado con la actividad intensa.

Los autores señalan que los mayores beneficios aparecen en personas con hábitos muy pasivos. En ese sector, cualquier cambio, incluso pequeño, puede marcar una diferencia apreciable en las proyecciones de salud.

A partir de los resultados, los investigadores proponen ampliar el análisis hacia otros indicadores sanitarios y sumar datos de regiones con menos recursos, donde las condiciones de vida difieren. Un lapso breve de ejercicio diario y menos tiempo en la silla pueden convertirse en un primer paso para mejorar las perspectivas a futuro.

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