Lobos Marinos, la otra atracción de Puerto Madryn

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Interactuar con los Lobos Marinos es otra de las opciones que ofrece Puerto Madryn, donde las estrellas estelares son las Ballenas.

La ciudad de Puerto Madryn está asociada a las ballenas, protagonistas principales del gran espectáculo de avistaje que se repite cada año de mayo a diciembre, pero no son protagonistas excluyentes, ya que hay algunos actores secundarios que también se roban la atención y hacen las delicias de los visitantes: los lobos marinos.

A diferencia de la Ballena Franca Austral, los lobos marinos no tienen estacionalidad: es posible encontrarlos en la zona durante todo el año, con mayor o menor concentración de ejemplares.

A diferencia de la Ballena Franca Austral, los lobos marinos no tienen estacionalidad: es posible encontrarlos en la zona durante todo el año, con mayor o menor concentración de ejemplares según la época, pero siempre dispuestos a sacarle una sonrisa tierna y muchas veces una carcajada al visitante, cuando se animan a alguna pirueta extraña en ese hábitat natural, que es el agua, donde se mueven con una agilidad y una velocidad llamativas.

Hay distintas opciones para poder observarlos, desde una distancia prudencial, o interactuando con ellos en el agua, bajo la estricta supervisión de operadores expertos. En cualquier caso, la experiencia es algo muy difícil de olvidar.

Punta Loma

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Uno de los lugares ideales para verlos en acción es la reserva faunística de Punta Loma, una de las colonias más grandes y de mayor concentración de ejemplares.

Esta reserva se encuentra a 17 kilómetros del casco urbano de Puerto Madryn. Para llegar hasta allí hay que tomar el Boulevard Brown hacia el sudeste hasta la Universidad Nacional de la Patagonia. Allí nace el camino de ripio, a través de la Ruta Provincial Nº 1, que lleva a la lobería.

En el lugar, es posible ver, desde un observatorio en lo alto de un acantilado, el apostadero de lobos marinos de un pelo y también la colonia de gaviotines sudamericanos, algunos cormoranes y, en temporada de ballenas, alguna madre con su cría en las inmediaciones.

La reserva de Punta Loma puede ser visitada todo el año, teniendo en cuenta los horarios de bajamar, ya que cuenta con la presencia permanente de animales y se transita por senderos interpretativos.

"El aspecto de esta especie varía más que el de cualquier otra familia con la edad y con el sexo. Los machos adultos tienen el cuello muy largo cubierto de pelaje espeso y grueso en relación al resto del cuerpo. Su hocico es corto y levantado, adornado con largos bigotes", explicó Marcia Schunk, guía del Área Protegida Punta Loma.

Detalló, además, que la longitud total del animal puede llegar hasta los 3,50 metros. Las hembras no pasan los 2,50 metros, sus formas son delgadas y elegantes, el cuello no adquiere el mismo grosor que el de los machos y carecen de melena.

"Los cachorros, al nacer, miden poco más de 40 centímetros y están cubiertos de un pelo corto y lustroso de color casi negro y son los más inquietos", explicó Schunk mientras mostraba cómo jugueteaban en el agua.

Desde el observatorio la vista es imponente, no solo por los lobos que se desplazan debajo, sino por la imponente visión de la ciudad de Puerto Madryn a lo lejos, con el azul intenso del mar bañando la ciudad.

Buceando con Lobos

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La otra opción para disfrutar de los lobos es el buceo y snorkeling, una de las experiencias más subyugantes que ofrecen las transparentes aguas del Golfo Nuevo.

Habrá que enfundarse en un traje de buzo, cubrirse adecuadamente para enfrentar las frías aguas del Golfo y lanzarse a la aventura de esperar una interacción que, indefectiblemente siempre, supera las expectativas.

Es necesario abordar una embarcación que sale de Puerto Madryn hacia Punta Loma con la pleamar y luego de una navegación de aproximadamente 20 minutos se llega a la zona de buceo.

Una vez allí, ya sea con snorkel o con equipo autónomo, se podrá disfrutar de una natural interacción con los lobos marinos, una experiencia asombrosa que brinda contacto directo con uno de los mamíferos marinos más sociables.

No es necesario ir en busca de los animales, ellos solos se acercan a la embarcación, fondeada a unos 200 metros de la costa para no molestar o interferir con la vida de los ejemplares que allí se encuentran.

Sólo hay que flotar y moverse lentamente y en minutos, decenas de ejemplares, en su mayoría hembras y crías, comienzan a rodear y a "jugar" con el visitante. Algunos se animan a una interacción mayor, cuando se recuestan sobre el hombro o apoyan la cabeza sobre un brazo o simplemente se acuestan sobre el vientre mientras se hace "la plancha".

La excursión tiene una duración total de 3 horas, con casi una hora en el agua, no requiere de conocimientos de natación (el traje de neoprene otorga flotabilidad segura) y se ofrece a partir de los 6 años.

Los lobos marinos habitan todo el año en la zona de Puerto Madryn

Los lobos marinos son habitantes casi permanentes de la zona de Puerto Madryn, por lo que es posible observarlos durante cualquier época del año, con mayor o menor cantidad de ejemplares.

Una de sus características es que pasan casi todo el tiempo en el mar. Son muy hábiles en el agua, cuando salen a la tierra, buscan las rocas o los islotes más solitarios y caminan con el cuerpo levantado sobre los 4 miembros, con movimientos torpes, pero bastante rápidos.

Su alimento se compone exclusivamente de peces, que devoran entre 15 y 25 kilos por día.

Al llegar la primavera comienzan a reunirse en las loberías: primero llegan los machos, que pasan casi todo el día en la tierra y poco después llegan las hembras para dar a luz. Durante un período de 5 semanas estos animales no van al agua y por consiguiente no comen.

Los machos van formando sus harenes, peleándose entre sí para ver cuál junta mayor número de hembras. Todo es un continuo movimiento y también es el momento donde las orcas se acercan para obtener su preciada presa, los lobos cachorros.

A los pocos días de incorporarse al harén y luego de una gestación de casi un año, la hembra da a luz una cría que mide hasta 85 centímetros y pesa de 10 a 15 kilos. Entre los 5 y 7 días después del parto se produce la cópula y a las pocas semanas las colonias se disgregan, aproximadamente a fines de febrero.

La lactancia del cachorro se extiende de 8 a 11 meses, durante los cuales la hembra alterna períodos de amamantamiento en tierra con incursiones en el mar para alimentarse.

Durante los dos meses que los machos permanecen en tierra se mantienen en ayunas, pero después que se disgregan los harenes se internan en el mar durante períodos variables para alimentarse.

Las hembras alcanzan la madurez sexual a los 4 años y los machos a los 6 años, pero no se reproducen hasta los 8 años. La longevidad máxima en ambos sexos es de 16 a 20 años.

Por lo general bucean a profundidades de entre 20 y 65 metros, permaneciendo sumergido durante unos 3 minutos, aunque se han registrado buceos que superan los 170 metros, con una duración de hasta 10 minutos.

Si bien no es una especie migratoria, los machos con frecuencia se desplazan entre colonias vecinas luego de la época reproductiva, e incluso algunos individuos pueden llegar a trasladarse centenares de kilómetros a lo largo de la costa.

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