7 de marzo 2023 - 00:00

Litto Nebbia en el Café Berlín: más allá de la nostalgia

NEBBIA. El padre del rock nacional en el Café Berlín de Villa Devoto.
NEBBIA. El padre del rock nacional en el Café Berlín de Villa Devoto.

Desde el año pasado, Litto Nebbia se presenta en shows íntimos en el Café Berlín de Villa Devoto. Allí toca cosas distintas en cada caso, ya que su obra tan prolífica le permite no repetir los mismos hits sin que eso decepcione al público. Cada tema está precedido por una anécdota de las miles que tiene Nebbia. Entre otras, explicó que uno de los mejores temas del segundo LP de “Los Gatos” era un valsecito al que le daba ritmo con el piano. Mediando la noche, demostró que su voz está en plena forma al cantar la antológica “Hoy amaneció”, uno de tantos grandes temas de un disco al que recurrió toda la noche, simplemente “por una cuestión de orden, ya que la vez anterior toqué muchos temas del primer LP de Los Gatos”.

El show, con Nebbia primero ante un piano y un teclado, para luego cambiarse a otros teclados con caja de ritmos y sintetizadores y luego a la guitarra acústica, había empezado con un par de temas nuevos incluyendo “Cuando llueve por Pichincha”, de su reciente “Suite Rosarina”. Nebbia sabe cómo elegir canciones de distintas épocas que combinen perfectamente entre si, por lo que la mezcla de temas nuevos y clásicos nunca desentona. Sobre todo, cuando elige tocar por primera vez “El niño y el mar” el track de apertura de ese segundo opus de Los Gatos que en el lado B tenia un hit como “Viento, dile a la lluvia”, que presentó en una rítmica versión cuasi tecno. Otro momento cumbre fue el clásico del mismo disco “Los payasos no saben reír”.

Así el set list fue y vino en el tiempo y también en el espacio, ya que Nebbia, entre otras cosas, está trabajando en un box set de 10 discos con grabaciones en vivo que ofreció a lo largo de las décadas por todo el mundo -saldrá alrededor de julio- y que lo inspiró a elegir canciones como la brillante “Los enfermos del amanecer”, sobre las obsesiones de la vida bohemia. “Lo toqué en Moscú en 1986 cuando el público soviético estaba hambriento de todo lo que viniera de afuera, y yo estaba en un lugar chico, digamos con un público de 1.200 personas, hablándoles como les hablo ahora a ustedes aunque no entendían nada, y cuando terminamos los rusos aplaudían y gritaban como si hubiera tocado ‘La balsa’ acá en un estadio. Eso habla de la universalidad de la música”.

Nebbia también habló sobre las incongruencias de la industria musical: “Ahora dicen que no va a existir más el CD aunque se venden millones en todo el mundo, solamente porque les interesa priorizar las plataformas. Igual que el siglo pasado cuando dijeron que el vinilo no servía y que era una porquería, y de golpe el año pasado se vendieron 90 millones de vinilos, y lo más gracioso es que un porcentaje pequeño pero importante de la gente que compró esos vinilos no tiene bandeja tocadiscos, o sea que los compraron como souvenir, como si fuera un banderín o una muñequita”.

Nebbia mostró su veta de showman logrando una gran comunicación con la gente, más allá de que fueran sus fans, y no dejó de narrar algún nuevo proyecto, como la reedición en disco doble de su clásico “Muerte en la catedral” de los 70, y se reía asegurando “ya no sé cual era mi último disco, es que saco muchos”.

El público, que incluía varias generaciones, a veces con padres junto a sus hijos, disfrutó a lo grande cada tema, y también repasaron el mítico álbum “Melopea” de 1974 que da nombre al sello de Nebbia, que culminó la noche con un gran tema, no propio sino de su amigo Moris, el emotivo “Ayer nomás”. Los fans del rock nacional tienen que estar atentos al siguiente de esta serie de shows íntimos con el pionero, Litto Nebbia.

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