El gobierno británico abrió ayer el debate -y la polémica sobre la posibilidad de permitir a los padres elegir el sexo de sus bebés, tras divulgar un documento de consulta sobre la legislación relativa a la fertilidad en el Reino Unido.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según informaron ayer las agencias «EFE» y «ANSA», el documento, en el que se hace una serie de preguntas a la población y a los profesionales médicos, pretende actualizar la legislación sobre fertilidad por primera vez en quince años.
La viceministra británica de Sanidad, Carline Flint, presentó ayer en Londres el documento, que será considerado por el público y los expertosantes de decidir cambiosen la ley. La población y los profesionales tendrán hasta el próximo 25 de noviembre para presentar sus puntos de vista.
En el texto, el gobierno pide la opinión de la población sobre la selección del sexo sin que haya una razón médica para ello, un hecho que promete desatar un encarnizado debate social.
Dejá tu comentario