A un año de los atentados de París, Francia homenajeó a las víctimas
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El presidente François Hollande descubre una de las placas conmemorativas
Hollande, quien estaba presente en el estadio el 13 de noviembre de 2015, habló durante unos minutos con algunos de los heridos presentes, entre ellos un guardia de seguridad en silla de ruedas. Pero no dio ningún discurso.
En la noche del 13 de noviembre de 2015, la ola de terror empezó en las inmediaciones del estadio nacional de Saint-Denis, al norte de la capital, y continuó en el Bataclan y terrazas de bares y restaurantes.
Siguiendo el orden cronológico de los ataques, el mandatario socialista, acompañado del primer ministro Manuel Valls y la alcaldesa Anne Hidalgo, inauguraron después otras placas cerca de bares y restaurantes del noreste de la capital, donde murieron 39 personas.
Al caer la noche, miles de personas depositaron 3.500 farolillos en el canal Saint Martin, ubicado cerca del barrio siniestrado. Las lámparas portaban mensajes de paz como "Nunca olvidaremos", "pensamos en ustedes" y "bondad".
El arzobispo de París, el cardenal André Vingt-Trois, presidió una misa en memoria de las víctimas en la catedral de Notre-Dame, en la que felicitó a los franceses por evitar "una guerra civil, una guerra de religiones".
Sin embargo, estos atentado cambiaron Francia, que endureció su política de seguridad y que vio surgir una crispación de los discursos contra la comunidad musulmana.
Un año después del horror, un 59% de los franceses estiman que estos eventos cambiaron para siempre su forma de ver la vida y 56% dicen que siguen "con rabia", indicó una encuesta publicada este domingo por el diario Le Parisien.
El primer ministro dijo este domingo a la cadena BBC que el estado de emergencia será prolongado.
Olivier, de 28 años, luchaba para contener las lágrimas durante la ceremonia que tuvo lugar frente al bar Le Carillon y el restaurante Le Petit Cambodge.
Este joven recibió una bala en el brazo y vio morir a uno de sus amigos. El domingo, acompañó a la madre de su amigo fallecido. "Tenía que venir para apoyarla", dijo a la AFP.
La última placa fue desvelada frente al Bataclan, la sala de conciertos donde un comando yihadista irrumpió en medio de un concierto de la banda estadounidense Eagles of Death Metal y masacró a 90 personas.
Fue una ceremonia "sobria, digna y emotiva. Nunca pensé que escuchar los nombres de las víctimas me afectaría tanto", dijo a la AFP Thierry, uno de los sobrevivientes del Bataclan.
"No los olvidaremos", dijo durante el concierto del sábado Sting, ante unas 1.500 personas, entre ellos sobrevivientes y familiares de víctimas.
La dirección del Bataclan declaró que negó la entrada a Jesse Hugues, el vocalista de Eagles of Death Metal, y a otro miembro del grupo por sus declaraciones polémicas sobre los guardias de seguridad del Bataclan. Pero el mánager del grupo desmintió el incidente.
El cantante asistió sin embargo a las conmemoraciones del domingo.
Dentro del programa, la alcaldía del distrito IX de París, soltó decenas de globos multicolores.
En el homenaje, Caroline Langlade de la asociación de Life for Paris, pidió "dar tiempo a las víctimas para que se recuperen".
Entre los presentes en los homenajes había turistas extranjeros, pese a que en este año, París y sus alrededores, han perdido cerca de dos millones de visitantes.
"Muchos japoneses ya no vienen a París por los atentados, pero yo quería estar al lado de Francia", explicó Yoshihide Miwa, de 49 años.





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