Acusados por escándalo de "escuchas" en Reino Unido, más cerca de la cárcel
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Rebekah Brooks fue la "mano derecha" del magnate de los medios, Rupert Murdoch.
Los periodistas y ejecutivos son acusados de interceptar comunicaciones entre octubre de 2000 y agosto de 2006, una práctica de la que fueron víctimas famosos como Paul McCartney, Angelina Jolie, Brad Pitt o Jude Law, además de futbolistas como Wayne Rooney o políticos como el exministro David Blunkett.
Tanto Coulson como Brooks están además acusados de haber pinchado el teléfono de Milly Dowler, una niña de 13 años asesinada en 2002 por un pederasta.
La revelación de que los periodistas del tabloide pincharon los teléfonos de esa niña causó una enorme conmoción pública y desató en julio de 2011 el escándalo, que pocos días después llevó al cierre de "NoW", un dominical que vendía en ese momento más de 2,6 millones de ejemplares.
La exconsejera delegada de News International, rama británica del imperio mediático de Murdoch, se confesó hoy "destrozada y enfadada" y tildó de "particularmente ofensivas" las acusaciones de la Fiscalía con relación a los pinchazos efectuados a Milly Dowler.
"No soy culpable de esos cargos. No he autorizado pinchazos ilegales a teléfonos bajo mi dirección y ni siquiera he tenido constancia de que se cometieran", insistió la que fuera mano derecha de Murdoch, que siempre ha mantenido esta postura frente al escándalo de las escuchas.
La que fuera una de las personas más poderosas del mundo del periodismo en el Reino Unido, con estrechos lazos con el poder, ya ha sido procesada, junto a su marido Charlie Brooks, en una investigación paralela a este escándalo por obstrucción a la justicia.
Por su parte, la acusación contra el exjefe de prensa de David Cameron tiene ciertas connotaciones políticas, ya que Coulson fue nombrado jefe de prensa de Downing Street en mayo de 2010, cuando el escándalo de las escuchas ya empezaba a resonar.
Aunque Coulson acabó dimitiendo de su cargo, el primer ministro británico siempre dijo confiar en la inocencia de su asesor y amigo, y pidió que se le diera una segunda oportunidad.
En una breve declaración ante los medios delante de su casa de Londres, el periodista se declaró hoy "extremadamente decepcionado" tras conocer la decisión de la Fiscalía y también particularmente molesto con la acusación relativa a la niña asesinada.
"En el News Of The World trabajábamos a favor de las víctimas de la delincuencia, particularmente de los delitos violentos", aseguró Coulson, aparentemente afectado.
El resto de los imputados por la Fiscalía son el detective Glenn Mulcaire, considerado responsable material de los pinchazos; Stuart Kuttner, ex director gerente del "NoW"; los exdirectores adjuntos de ese tabloide Greg Miskiw, Ian Edmondson y James Weatherup, y Neville Thurlbeck, ex reportero jefe del "News of the World", detenido en varias ocasiones.


