13 de julio 2005 - 00:00

Acusan de insolidarios a militares de EE.UU.

Londres (ANSA, EFE, AFP) - Una fuerte polémica desató la decisión de Estados Unidos de prohibir a sus militares en Gran Bretaña viajar a Londres, medida de seguridad que fue levantada ayer tras las protestas del gobierno, la oposición y el sector turístico británicos..

Unos 12.000 soldados de la fuerza aérea estadounidense con base en los centros de la fuerza aérea real en Mildenhall y Lakenheath, en Suffolk (sur de Inglaterra), habían recibido la semana pasada una prohibición para viajar dentro del perímetro de la autopista M25, que circunda a Londres.

Esa decisión fue criticada ampliamente por el gobierno británico, la oposición, grupos turísticos y otras organizaciones del país por considerarla «contraria al espíritu de desafío de los londinenses».

Después de los atentados del jueves, el primer ministro británico, Tony Blair, pidió a los ciudadanos no dejarse «aterrorizar». La mayoría de la población londinense retomó sus actividades a un ritmo normal tras los atentados.

La embajada de Estados Unidos en Londres hizo público un comunicado en el que informó que había sido revocada la prohibición a los militares.

El comandante de las fuerzas norteamericanas en Europa, general James Jones, declaró ayer en un texto oficial: «Hemos levantado toda restricción de viaje para nuestro personal militar estacionado en Gran Bretaña».

• Normalidad

«Mientras que seguimos insistiendo para que nuestro personal continúe estando vigilante, no podemos permitirnos ser intimidados por actos de terrorismo», agregó.

Según el documento oficial, «todo el personal militar norteamericano debe seguir con su vida y rutinas normales».

El gobierno de Estados Unidos aclaró que la decisión de prohibir en un principio viajar a Londres a las tropas de ese país «se tomó por la seguridad de nuestro personal».

Al comentar la medida fuerade la base militar de Lakenheath, el mayor
Michael Gould, de la fuerza aérea estadounidense, declaró: «Nuestras condolencias y plegarias están con las víctimas y sus familias (de los atentados de Londres), en un saludo que realizamos en conjunto los 75.000 militares norteamericanos que vivimos y trabajamos en Estados Unidos y Europa».

«Estamos realmente muy apenados por todo lo ocurrido y continuaremos apoyándolos lado a lado como aliados en esta guerra contra el terrorismo», agregó Gould.

Por su parte, el portavoz oficial de Blair opinó que la prohibición «fue una medida temporaria que ha sido revisada y modificada».

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