Bagdad y Londres (AFP, ANSA, DPA, Reuters, ASN) - La captura de Saddam Hussein, ampliamente saludada en todo el mundo, no implicó ninguna disminución de la violencia en Irak, donde grupos armados lanzaron varios ataques y provocaron nueve muertes, a la vez que sufrieron seis bajas. Analistas internacionales sostuvieron que la detención del iraquí, lejos de aminorar la resistencia, la incentivará.
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Un atentado suicida con coche bomba ante una comisaría del norte de Bagdad provocó ocho muertes, según un oficial de la policía iraquí. Casi simultáneamente, un coche bomba explotaba ante una comisaría en Al-Amiriya, al oeste de Bagdad, e hirió a cuatro policías. Más tarde, dos comisarías fueron atacadas por decenas de partidarios de Saddam Hussein con armas automáticas y lanzagranadas RPG en el barrio sunita de Adhamiyeh, al norte de Bagdad, según la policía y testigos. La policía no informó de la existencia de víctimas.
En Faluja, ciudad rebelde situada a 60 km al oeste de Bagdad, partidarios de Saddam Hussein tomaron por asalto la prefectura y la saquearon. Dos iraquíes que circulaban a bordo de un vehículo fueron abatidos anoche. El partido Baas anunció en Internet la detención de su «secretario general», Saddam Hussein, por las fuerzas estadounidenses con «la ayuda de mercenarios» iraquíes, y llamó a «continuar con la resistencia». En tanto, cuatro « enemigos» y un soldado norteamericano murieron en la provincia iraquí de Al-Anbar, indicó el mando central estadounidense (Centcom), sin que se aportaran mayores detalles sobre el efectivo de la coalición.
Dos «enemigos» murieron durante un tiroteo contra una patrulla estadounidense en la provincia sunita de Al-Anbar, situada al oeste de Bagdad, según el comunicado del Centcom. «Además, un equipo de reconocimiento hizo frente a cuatro enemigos armados al nordeste de Faluja con armas ligeras, matando a uno de ellos», añadió el texto. Cerca de la localidad de Ramadi, una patrulla cayó en una emboscada y fue atacada con cohetes RPG y armas ligeras. Respondió matando a uno de los atacantes,según la misma fuente.
La captura de Saddam Hussein podría paradójicamente estimular la resistencia contra las tropas de la coalición en Irak confiriéndole una «legitimidad» nacionalista, temían ayer varios expertos británicos.
Sin duda, la captura del ex dictador debería tener un importante impacto psicológico, admite Toby Dodge, especialista en Irak del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS). «Verle humillado de ese modo, saliendo de su ratonera, afeitándose ante las cámaras de televisión, es una etapa más en la liberación mental de los iraquíes.»
«Saddam ha gastado su tiempo y su dinero en huir y ocultarse, no en matar a soldados estadounidenses», insiste Toby Dodge en el «Financial Times». La idea de que Saddam Hussein dirigía la resistencia desde el reducto en el que fue encontrado es «la nueva gran mentira», asegura Said Aburish, autor de una biografía de Saddam. «Ese tipo apenas dirigía a dos personas», añade. «Creo que esta captura provocará incluso un aumento de los ataques contra las fuerzas norteamericanas durante las próximas semanas para demostrar que es independiente», subraya.
«Aún hay facciones activas (en Irak), musulmanes extremistas, algunos de ellos vinculados a Al-Qaeda o también nacionalistas extremistas que simplemente odian a las fuerzas de la coalición», estimaba en tanto Paul Wilkinson, profesor de la universidad escocesa de St. Andrews y experto en terrorismo. Para algunos, las imágenes humillantes de la captura de Saddam Hussein podrían aumentar la indignación de las opiniones públicas árabes. «Me sentí muy humillado. Sentí que no se trataba sólo de la humillación de los árabes, sino de la de toda la humanidad», comentó el escritor egipcio Sayed Nassar, un allegado de Saddam Hussein. El abogado islamista Montasser al-Zayyat indicó que «es cierto que todos hemos lamentado la forma humillante en que Saddam fue detenido».
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