19 de octubre 2006 - 00:00

Afirman que Al-Qaeda se recuperó y su principal blanco es Gran Bretaña

Gran Bretaña se ha convertido en el principal blanco de ataques terroristas de una "renaciente Al-Qaeda", que ha logrado reagruparse exitosamente y ahora presenta una amenaza mucho más poderosa que antes, según oficiales antiterroristas consultados por el periódico The Guardian.

Los expertos de los servicios de Inteligencia británicos han revisado el poderío de la red que lidera Osama Bin Laden en el exterior y los métodos que supuestos atacantes suicidas podrían utilizar en Gran Bretaña.

Los espías, que dicen haber accedido a información interna del grupo, indicaron al Guardian que Al-Qaeda se ha recuperado substancialmente en Pakistán, a pesar de una campaña militar de cuatro años liderada por Estados Unidos para asesinar a sus líderes.

Según los agentes antiterroristas, durante ese período la organización se ha vuelto "mucho más coherente", con un eje de acción más poderoso y con un mayor número de voluntarios dispuestos a atacar.

Pero los expertos de Inteligencia suponen ahora que dichas técnicas y recursos están dirigidos a ataques terroristas en Gran Bretaña.

El Guardian informó que la estructura de Al-Qaeda es similar a la de las células del IRA Provisional, con unidades autoabastecidas que incluyen a un líder, un planificador, un experto en armas y explosivos y varios ejecutores voluntarios.

Los agentes de espionaje califican a esos grupos como de "multi-acción", pues -agregaron- saben como realizar actividades fraudulentas, conseguir dinero, transportar armas y explosivos y planificar ataques a gran escala.

"Existe una jerarquía dentro de cada unidad o célula que es dirigida por un comando y control de acción", destacó un agente antiterrorista al diario de Londres.

De acuerdo a las fuentes de Inteligencia, Gran Bretaña sería un blanco de ataques específico por parte de extremistas que están listos para perpetrar atentados espectaculares, a la escala del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

"Ellos ven el 7-7 (los atentados del 7 de julio de 2005 en Londres) como sólo el comienzo. Al-Qaeda ve a Gran Bretaña como una oportunidad enorme para causar una masiva pérdida de vida y avergonzar así a las autoridades", subrayó otra fuente de seguridad.

Para uno de los agentes de espionaje consultados por el Guardian, "Gran Bretaña está del otro lado de la línea de acción en la campaña de Al-Qaeda", ya que ese país posee vínculos tradicionales con Pakistán, y miles de personas viajan entre ambas naciones cada año.

La Policía británica y los servicios secretos M15 consideran que Al-Qaeda no se da por vencido y es "alarmante" el número de voluntarios que están dispuestos a reemplazar a atacantes arrestados o que ya provocaron atentados.

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