Brasilia (AFP, ANSA, LF) - El ala izquierda del Partido de los Trabajadores, que busca aprovechar la crisis que han provocado en la agrupación las recientes denuncias de corrupción para presionar por un giro populista de la política económica del gobierno de Lula da Silva, anunció que unirá fuerzas para las cruciales elecciones internas del próximo domingo.
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Según analistas, el PT, que es el único partido brasileño en el que los afiliados eligen a sus dirigentes, se juega en la contienda su supervivencia política.
En la elección, que movilizará a 825.449 afiliados, se dirimirá si el llamado Campo Mayoritario, la facción de Lula, hasta hace poco comandada por el ex todopoderoso jefe de Gabinete José Dirceu, mantiene la hegemonía. Este sector, que moderó el izquierdismo del partido y llevó a Lula al poder, es el principal involucrado en las denuncias de corrupción que acosan al PT.
La crisis da ahora una oportunidad a las facciones de izquierda, críticas de la política económica moderada de Lula y de sus alianzas con partidos centristas. La misma surgió de la constatación de que el partido creó una millonaria contabilidad ilegal, gestionada por un publicista que tenía millonarios contratos con el gobierno. El Congreso investiga si con ese dinero se pagó a parlamentarios aliados para que apoyasen a Lula.
• Segunda vuelta
Siete candidatos competirán por la presidencia del PT, cinco de la izquierda, que tiene ahora 30% de los cargos, y dos moderados, incluido el del Campo Mayoritario, Ricardo Berzoini. Pero Berzoini no tiene unanimidad y algunos subgrupos (como los aliados de la ex alcaldesa Marta Suplicy en San Pablo, y del actual presidente interino del PT, Tarso Genro, en el sur del país) salieron a apoyar en las últimas horas a candidatos de izquierda, lo que suma posibilidades de una segunda vuelta para elegir al presidente partidario. Además, los candidatos de la izquierda petista anunciaron que unirán fuerzas en una eventual segunda vuelta por el control del PT.
«En caso de que no pase al segundo turno, apoyaré a cualquiera de los otros dos candidatos que pasen», dijo el diputado Walter Pomar, que se presenta en nombre de la corriente Articulación de Izquierda. Los otros dos candidatos de la izquierda petista son el sociólogo Plinio de Arruda Sampaio, uno de los fundadores del partido, por la corriente Acción Popular de Izquierda, y el ex alcalde de Porto Alegre, Raúl Pont, de Democracia Socialista. Existe además un intento de última hora de unir las candidaturas de éstos, de modo de asegurar que ese segundo turno electoral tenga lugar.
Los 81 puestos de la Dirección Nacional que comanda el partido serán distribuidos proporcionalmente a los votos de cada candidatura.
«Lo que está claro es que tras la elección el Campo Mayoritario ya no tendrá 70% o 50% del poder como hasta ahora», dijo el secretario de Formación Política, Joaquim Soriano, que apoya a Pont, un histórico líder de Rio Grande do Sul.
«La izquierda tiene una oportunidad, pero sabemos que, incluso en crisis, el Campo Mayoritario es favorito, porque tiene la maquinaria, el poder de movilización», declaró el diputado Chico Alencar, que apoya a Plínio de Arruda Sampaio.
El diputado, que con otros amenaza con dejar el partido si éste no se reforma, destaca la importancia de los comicios: «será una elección decisiva. Si la izquierda no consigue la mayoría, sabremos que el partido no se reformará, porque el Campo Mayoritario ya mostró que quiere mantener todo como estaba».
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