Alarma a Castro la corrupción creada por su dictadura
-
Elecciones en Perú: candidatos de derecha se consolidan en la cima de las encuestas
-
Trump, advirtió a Irán: "El país entero podría ser destruido en una noche y esa noche podría ser este martes"
Fidel Castro
El destape del vicio por acumular capital bajo la regla del todo vale comenzó en el año 1993. Entonces Castro, forzado por la severa crisis económica que padecía la isla por causa de la desaparición de la URSS, firmó el decreto despenalizando al dólar.
El objetivo del comandante Castro en su actual guerra política, donde «no habrá tregua con nadie», es el de realizar una revolución ética. «Los valores éticos son esenciales, sin valores éticos no se puede ser revolucionario», sentenció el líder cubano en el mencionado discurso.
Una revolución dentro de la revolución, en la que Castro convocó a la restitución de la «igualdad social» y la creación de una «sociedad enteramente nueva», con el interés de incorporar a esta batalla a los sectores sociales más empobrecidos por estar fuera del coto económico del dinero en divisas.
En el proyecto de la «sociedad nueva», Castro anunció la suspensión de las «regalías» del Estado a los ciudadanos, por lo que va a desaparecer la veterana cartilla de racionamiento en la que el gobierno gasta anualmente 600 millones de dólares para subsidiar los alimentos de la canasta básica.
El propósito de Castro es que trabajadores y jubilados vivan de salarios con los que puedan costear un nivel de consumo satisfactorio a escala socialista.
Para costear las compras de la canasta familiar, dijo Castro, el dinero saldrá de las cifras millonarias que se obtengan cuando se gane la guerra contra «los muchos vicios, raterismo, y despilfarro» que saquean al Estado. «O derrotamos todas esas desviaciones o morimos», sentenció Castro en su intervención el 18 de noviembre.
Según esta dramática consigna, los cubanos tienen dos opciones: o se suman a la cruzada ética emprendida por Castro o persisten en destruir la revolución desde dentro.




Dejá tu comentario