21 de marzo 2003 - 00:00

Alarma en Francia: hallan poderoso veneno

París - La capital francesa amaneció enojada y con indignación cuando los parisinos se enteraron de que la guerra había comenzado, pero por la tarde cundió la alarma cuando las autoridades informaron que fueron hallados restos de ricina, un poderoso veneno supuestamente utilizado para actos terroristas, en una estación de trenes.

La ricina apareció el lunes pasado en dos pequeños tubos descubiertos en un depósito de equipajes de la estación parisina de Lyon, de la cual parten trenes con rumbo sur, precisó un comunicado del Ministerio del Interior.

La indignación fue expresada por millares de parisinos delante de la Embajada de Estados Unidos. La Place de la Concorde se llenó de manifestantes convocados por los partidos de izquierda, sindicatos, estudiantes e independientes.

Así, reclamaban el final de la «busherie» («boucherie», que se pronuncia igual en francés, significa carnicería) o denunciaban el «Blair witch project», criticando al primer ministro británico, Tony Blair.

«Hablando fríamente, espero que los iraquíes resistan y que los estadounidenses no lo tengan tan fácil», indicó un estudiante contrario a Bush.

• Incidente

Otro manifestante exhibía una pancarta casera en la que afirmaba que «el cerebro de Bush es un arma de destrucción masiva». Según pudo verse, la manifestación era más anti-Bush que antiestadouni-dense. Sólo se registró un incidente cuando un grupo se apartó de la manifestación y atacó un local de McDonald's.

Al igual que la impresionante manifestación del pasado 15 de febrero, muchos manifestantes, la mayoría de origen árabe, denunciaba la situación que viven los palestinos y la política del gobierno israelí.
También se vio protestar a iraquíes y kurdos, opositores a Saddam pero temerosos por sus familias en el lugar de combate.

La Place de la Concorde está en el barrio más elegante de París. Hacia el oeste están los famosos Campos Elíseos y hacia el este la Place Vendôme --don-de están el hotel Ritz y las casas centrales de las principales compañías de cosméticos y otras tiendas de lujo-y la rue de Rivoli, donde está el museo del Louvre. Así, se mezclaban entre los pacifistas, muchos de ellos del sindicato CGT o del Partido Comunista de Francia, turistas de todas las nacionalidades con sus bolsas de Hermès o de Louis Vuitton.

La Concorde está también próxima a la Embajada de Estados Unidos, el Palacio del Elíseo -la residencia presidencialy la Asamblea Nacional. El dispositivo de seguridad en la zona era masivo.

En las últimas semanas, el gobierno francés había deci-dido reforzar su sistema de seguridad antiterrorista «Vigipirate», vigente desde que una serie de atentados sembró el pánico en la capital francesa en 1995.
Con el comienzo del ataque norteamericano a Irak, el Ministerio del Interior anunció ayer el despliegue de otros 500 militares en todos los lugares públicos que pueden ser sensibles. Pero el dispositivo está lejos de ser tan impresionante como el que se puso en marcha en el país después de los atentados del 11 de setiembre de 2001 en Estados Unidos.

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