Berlín (EFE, AFP, Reuters) - La candidata cristianodemócrata a la cancillería, Angela Merkel, anunció ayer algunos planes concretos para el caso en que gane las elecciones del próximo domingo, entre ellos una ambiciosa reforma fiscal y modernización laboral capaces de generar un «nuevo despegue económico».
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Merkel, que lidera los sondeos, reunió ayer a los miembros del equipo que formó para asesorarla en los distintos campos de la política de gobierno y el encuentro fue -según algunos participantes- como un consejo de ministros antes de las elecciones.
Merkel empezó diciendo que en cuanto se produzca -como ella espera- el cambio en las urnas, «empezaremos inmediatamente con el trabajo de gobierno y actuaremos».
Lo primero que piensa hacer Merkel si llega a canciller es, dijo, convocar una cumbre nacional de energía en la que también se tratará de investigar nuevas formas de abastecer al país.
Además, la receta que propone la oposición para lograr «un nuevo despegue económico» es una combinación de reforma fiscal, reducción de la burocracia, flexibilización del derecho laboral, favorecer los pactos dentro de las empresas al margen de los convenios colectivos y las nuevas tecnologías.
La candidata insistió en que de momento sólo puede prometer sacrificios, pero confía en la «voluntadde cambio» dentro de la población propiciada por la situación del país, por los cinco millones de desocupados, la deuda pública y el problema demográfico debido a la baja natalidad.
Según una encuesta de la prensa entre economistas, los mercados financieros prefieren una victoria directa de Merkel en las elecciones del domingo, aunque la reforma económica del país es inevitable aún si tuviera que formar una «amplia coalición». De los posibles resultados, los encuestados creen que un triunfo del partido Unión Cristiano Demócrata (CDU), con ella al frente, la formación Unión Social Cristiana (CSU) junto con su aliado Partido Liberal, sería por lejos la mejor opción para la reforma alemana, el crecimiento económico, el mercado de valores y el euro.
En tanto, el actual canciller socialdemócrata Gerhard Schröder, rival de Merkel, intentó ayer de conquistar al electorado en un animado encuentro en Potsdam, capital de estado de Brandemburgo. Entre los puestos de cerveza y salchichas, en la carpa del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), el candidato ofreció un discurso apasionado, en el que repasó los logros de su gobierno.
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