La justicia italiana allanó hoy las oficinas de Milán de la agencia de calificación de riesgos Fitch en el marco de la investigación sobre el grupo Finmática, líder italiano de las comunicaciones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El patrón del grupo Pierluigi Crudele y el gerente general Fabio Botteri están sometidos a arresto domiciliario desde el 24 de enero bajo la sospecha de haber falsificado los balances del 2002 y del 2003.
Ambos son acusados también de agio y desviación de capitales de la empresa considerada una de las más fuertes del nuevo mercado bursátil.
Crudele, el "Bill Gates italiano" como lo llama la prensa, y Bottari, junto con otros cinco dirigentes de Finmatica, están sospechados de haber falsificado los balances de los dos últimos años y haber ocultado pérdidas por valor de 163 millones de euros aproximadamente.
Los investigadores judiciales estimaron que el balance 2002 y los resultados trimestrales de 2003 presentados por la sociedad "no corresponden a la situación económica y patrimonial real".
El caso Finmatica, que presenta numerosas similitudes con el del coloso lechero Parmalat y la quiebra de Cirio -las dos grandes agroalimentarias italianas- trascendió el 7 de enero pasado con la emisión de 55 millones de euros en obligaciones, que fueron anuladas el 17 de este mismo mes, frente a la reacción negativa del mercado.
Dejá tu comentario