Washington (EFE, ANSA, Reuter) - La Operación Libertad de Irak, comenzada con un ataque contra Bagdad, tendrá «una fuerza y una escala sin comparación con cualquier otro conflicto», afirmó hoy el secretario de Defensa de EE.UU., Donald Rumsfeld.
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Rumsfeld habló ayer, acompañado del jefe de Estado Mayor, Richard Myers, en su primera rueda de prensa desde el comienzo de las hostilidades. El responsable de Defensa afirmó que el asalto con misiles Tomahawk «fue el primero. Probablemente no sea el último», y dejó claro que se avecina una operación de mucha mayor envergadura. «Lo que va a seguir no será una repetición de cualquier otro conflicto. Será de una fuerza, una escala y un alcance más allá de cualquier cosa que se haya visto hasta ahora», afirmó.
Tanto Rumsfeld como Myers se mostraron tajantes a la hora de defender la legitimidad de un ataque para matar al presidente iraquí, Saddam Hussein: «El liderazgo de un régimen es un objetivo legítimo en cualquier conflicto bélico», afirmaron.
• Informes
El secretario de Defensa indicó al comienzo de la conferencia de prensa que no iba a dar información sobre las operaciones militares que se vayan a llevar a cabo en el futuro y subrayó que se realizará un anuncio oficial una vez que haya comenzado la ofensiva a gran escala. La intervención de Rumsfeld se produjo casi al mismo tiempo que la tercera división de infantería de EE.UU. abría fuego contra las tropas iraquíes en el sur de Irak, en el que usó sistemas de lanzamiento de misiles múltiples y obuses autopropulsados, en lo que se consideró el principio de la ofensiva terrestre.
En sus declaraciones, el secretario de Estado confirmó que el primer ataque de la Operación Libertad de Irak alcanzó una «instalación importante del liderazgo» de ese país y EE.UU. evalúa los daños.
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