Atentados en dos mezquitas en Nigeria dejan 63 muertos
-
La llamativa coincidencia entre una inversión de Trump y una millonaria compra de armas del ICE
-
Keiko Fujimori ganó las elecciones y fue confirmada como presidenta de Perú
La agrupación islámica Boko Haram se adjudicó la masacre.
El 16 de mayo, el gobierno nigeriano declaró el estado de emergencia en los tres estados que componen la región -Yobe, Borno y Adamawa- y lanzó lo que denominó una "ofensiva antiterrorista".
Boko Haram, cuyo nombre significa en lenguas locales "la educación no islámica es pecado", lucha por imponer la ley islámica en ese país africano, de mayoría musulmana en el Norte y predominantemente cristiana en el Sur.
El grupo fundamentalista nigeriano nació a finales de 2001, pero recién en 2009, especialmente después del asesinato de su líder a manos de las fuerzas de seguridad públicas, viró hacia la acción violenta directa.
Según cifras del gobierno nigeriano, Boko Haram es responsable de la muerte de más de 3.000 personas en los últimos cuatro años.
El último atentado masivo reivindicado por este grupo islamista radical se registró el 6 de julio pasado, cuando atacó una escuela en el estado de Yobe y dejó un saldo de 42 muertos, la mayoría estudiantes.
En esa ocasión, los atacantes, que se identificaron como miembros de Boko Haram, prendieron fuego al edificio y dispararon contra los estudiantes cuando estos intentaban huir.
La estabilidad en Nigeria, un país en donde la mitad de la población se encuentra sumida en la pobreza, no sólo es una preocupación local, sino del continente africano y de las principales potencias del mundo.
Con unos 170 millones de habitantes integrados en más de 200 grupos tribales, Nigeria es el país más poblado de África y el mayor productor de petróleo del continente.



