Londres (AFP) - La polémica entre el gobierno de Tony Blair y la «BBC» continuó ayer, cuando la cadena de televisión manifestó que el Downing Street está aplicando una «presión sin precedentes», luego de haber recibido por la tarde una carta de Alastair Campbell, el director de comunicación del primer ministro, pidiéndole una respuesta «de aquí al final de la jornada» sobre su pedido de disculpas por declaraciones contra su persona. «Según mi experiencia, ésta es una presión sin precedentes sobre la 'BBC' de parte de Downing Street» (las oficinas del primer ministro británico), declaró en un comunicado ayer por la noche el director de información de la emisora, Richard Sambrook.
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