Nueva York (Reuters, ANSA) - Según la visión del primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, ese país es un sitio más que tentador para los inversores por sus hermosas secretarias y por la escasa cantidad de comunistas que quedan.
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«Italia es un gran país para invertir en estos días. La prueba de ello es que el primer ministro italiano ha invertido todo su dinero allí», dijo el multimillonario magnate convertido en político ante una audiencia de empresarios en la Bolsa de Valores de Nueva York. «Otra de las razones para invertir en Italia es que hoy tenemos menos comunistas. Cuando entré en la política hace 10 años había 34 por ciento de comunistas; hoy hay apenas 16 por ciento», expresó.
Según Berlusconi, otra de las «buenas razones para invertir en Italia es que tenemos secretarias muy bellas», una expresión poco feliz en un país con una fuerte tradición feminista y en el cual los comentarios sobre cuestiones relacionadas con el sexo son considerados ofensas graves.
En otra curiosa exposición de su humor negro, el líder italiano destacó que su gobierno había eliminado el impuesto a las herencias: «Vengan y muéranse en Italia».
Berlusconi desató críticas en su país y en el extranjero recientemente, cuando comparó a un legislador alemán con un guardia de un campo de concentración nazi y luego dijo que el dictador italiano de la Segunda Guerra Mundial Benito Mussolini nunca había asesinado a nadie y más bien había enviado a sus oponentes de vacaciones.
Tres ganadores de premios Nobel protestaron cuando un prominente grupo judío entregó el martes un galardón a Berlusconi, afirmando que conmocionaba a cualquiera que conociera los comentarios del primer ministro de Italia.
La Liga Contra la Difamación, un grupo creado para luchar contra la intolerancia y el antisemitismo, entregó a Berlusconi, quien apoya al primer ministro de Israel, Ariel Sharon, su premio al Estadista Distinguido en una cena de gala celebrada en Nueva York. En una carta enviada al periódico estadounidense «The New York Times», los tres galardonados con el Premio Nobel de Economía: Franco Modigliani, Paul Samuelson y Robert Solow, profesores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), dijeron que la Liga había hecho una mala decisión.
El «cavaliere» no perdió la ocasión para renovar sus acusaciones contra los «jueces de izquierda» responsables de haber eliminado de la vida política «a los cinco mayores partidos democráticos que gobernaron en Italia durante medio siglo».
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