19 de junio 2003 - 00:00

Blair quiere darle un ultimátum a Irán para desarme nuclear

Teherán, París y Washington (ANSA) - Los tiempos podrían acortarse para Irán. El británico Tony Blair está presionando a sus pares europeos para acordar un utilmátum de dos meses a la teocracia iraní para que detenga sus programas nucleares -especialmente los vinculados al desarrollo de armas-, según un diario de Londres, mientras que el presidente George W. Bush dijo que «no toleraremos» una amenaza de Teherán.

El diario «The Daily Telegraph» indicó que «EE.UU. se impacienta cada vez más y está a favor de un enfoque (del problema iraní) más confrontado, orientado preferentemente al aislamiento. Pero si esto fracasa, también baraja una acción militar», según una circular del Foreign Office citada por el periódico.

«Nosotros creemos que el aislamiento no funcionará», indica la citada carta, enviada la pasada semana a diplomáticos y a varios ministerios del gobierno británico, tras lo cual, al igual que en el tema Irak, Blair vuelve a poner a Europa en la obligación de decidir «por una de las partes».


En Washington, Bush instó a «la comunidad internacional a aclarar que no aceptará que Irán se dote de armas nucleares», y el mismo indicó que él mismo no lo tolerará.

Pero el régimen de Teherán rechazó las acusaciones. El representante iraní ante la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), Ali Sahel, reiteró que respetó todos los compromisos tomados sobre la base del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).

• Amenaza

Por otra parte, el gobierno francés indicó que los más de 150 detenidos miembros de los Mujahidines del Pueblo iraníes iban a cometer atentados terroristas contra objetivos diplomáticos de Teherán, según la versión de Inteligencia.

El director de los servicios franceses de contraespionaje (DST),
Pierre de Bousquet de Florian, indicó que los Mujahidines del Pueblo habían planeado atentados contra representaciones diplomáticas fuera de Irán, «incluso en Europa».

Mientras tres personas más se prendieron fuego frente a la sede de la DST, cerca de la Torre-Eiffel, para protestar contra los arrestos, entre ellas una mujer de 40 años,
Marzieh Babbkhani, refugiada política que falleció. El martes, otros dos hombres habían intentado suicidios a los bonzo en Londres y Berna.

El gobierno de Irán aplaudió la redada contra los Mujahidines del Pueblo, y el presidente iraní,
Mohammed Khatami, pidió la extradición de los arrestados.

En tanto, en Teherán se sucedieron las protestas de los estudiantes, y Khatami reconoció el derecho a protestar. El presidente Khatami es considerado un moderado frente a la barbarie del régimen teocrático que comanda
Ali Khamanei. París (ANSA) - Arder «a lo bonzo», como intentaron cinco personas entre el martes y ayer en Europa -dos en París, una en Berna y otra en Londres-es un sacrificio extremo intentado muchas veces a lo largo del último siglo para defender una causa, la patria oprimida o una religión negada.

Entre 1954 y 1963, en Vietnam, el corrupto régimen del general Diem suscitó la inmediata oposición de la comunidad budista tras la introducción de medidas restrictivas a la libertad de culto. Diem, católico, elegía gran parte de sus colaboradores entre la minoría de su misma fe (10 por ciento de la población).

Para protestar, numerosos bonzos (sacerdotes) se inmolaron rociándose con combustible e incendiándose sobre las plazas públicas de la vieja Saigón (hoy Ho Chi Minh).


En enero de 1969, pocos meses después de la invasión soviética a Checoslovaquia, un estudiante de filosofía checo de 19 años, Ian Palach, se inmoló en la central plaza de San Venceslao, en Praga. Luego otros jóvenes checos siguieron su ejemplo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar