Bolivia: marchas a favor y en contra a horas del referéndum

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La Paz (ANSA).- Santa Cruz se convirtió ayer en escenario de marchas a favor y en contra del referéndum del domingo próximo, que pusieron en evidencia la polarización política por la consulta sobre el estatuto autonómico de la región económica más importante de Bolivia.

Grupos antagónicos coparon el centro de Santa Cruz, 1.000 kilómetros al sureste de La Paz, mientras organizaciones campesinas instalaron "cuarteles de resistencia" en tres pueblos clave sobre los caminos de acceso a la capital.

En las localidades de San Julian, Yapacaní y Cuatro Cañadas, que están sobre los caminos de acceso, grupos campesinos impedían desde ayer el envío de ánforas al campo e incitan a la abstención.

"Hay una gran molestia en el pueblo, porque esta consulta no lleva a la unidad, conduce al separatismo del país", declaró Fidel Surco, dirigente de los campesinos colonizadores que promueven la resistencia.

Fernando Castedo, de la Corte Electoral, reconoció que las protestas "perjudicarán a los habitantes de esas localidades, que no podrán ir a votar".

El vicepresidente del Comité Cívico, Roberto Gutiérrez, advirtió a su vez que promoverán juicios "contra las personas que interfieran en el referéndum".

Otro "cuartel de resistencia" se instalará el sábado en Plan 3.000, uno de los barrios suburbanos populares más grandes de la capital, cuya mayoría de habitantes procede de la parte andina del país y apoya al presidente Evo Morales.

Desde esa zona y por primera vez en mucho tiempo, grupos juveniles y de inmigrantes marcharon por la tarde hasta el Parque Urbano Central para expresar su rechazo "al referéndum separatista" que propician la prefectura y el Comité Cívico.

Los manifestantes, en su mayoría gente del altiplano andino radicada en Santa Cruz desde hace varios años, marcharon haciendo estallar pequeñas cargas de dinamita en el aire.

"Trabajadores, pequeños comerciantes y residentes del interior, que estaban hasta ahora inactivos, se están organizando en forma espontánea contra la consulta, que se la presentó como si fuera sobre la autonomía y no sobre el estatuto autonómico", explicó el analista político Juan Carlos Romero.

Los manifestantes atribuyeron a la Unión Juvenil Cruceñista,un grupo radical de derecha que apoya al Comité Cívico, de promover una "limpieza étnica" y denunciaron que se fije un plazo de "tres días, para que los collas salgan de Santa Cruz".

Al mismo tiempo, grupos antagónicos marcharon hacia la plaza principal gritando consignas a favor de la autonomía "y la unión de Bolivia" y promoviendo el voto por el Sí, aunque la campaña por esa consigna concluyó formalmente el miércoles.

Otros grupos recorrieron casa por casa los 84 barrios de la Villa Primero de Mayo, en la parte suburbana y de mayoría de habitantes procedentes de la región andina, distribuyendo afiches y propaganda por el Sí.

A 1.000 kilómetros de distancia, en la vecina ciudad de El Alto, grupos de manifestantes quemaron hoy algunas ánforas para expresar su rechazo al referéndum de Santa Cruz, mientras grupos campesinos del interior marchan hacia La Paz, para realizar una gran concentración el domingo, con ese mismo propósito.

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