Brasilia (Reuters) - La policía federal de Brasil detuvo a 41 personas, en su mayoría policías, que cobraban coimas para permitir el contrabando y el tráfico de drogas en la ciudad de Foz de Iguazú, en la zona de la Triple Frontera.
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De los detenidos, 30 pertenecen a la policía de tránsito y uno a la policía civil, y otros 10 fueron calificados como «intermediarios» o mulas. Otro policía de tránsito fue detenido en Curitiba, capital del sureño estado de Paraná.
En la operación participaron unos 200 agentes federales de varios estados brasileños. «Las investigaciones probaron que personas llevaban dinero de los autobuses, cargados de contrabando, a policías de tránsito. Los policías dejaban al vehículo pasar con mercaderías ilícitas, recibiendo una suma de dinero que iba de 250 reales a 500 reales (170 dólares) por autobús», agregó el comunicado de la policía federal.
Los policías contrabandistas también tenían mensajeros que les indicaban qué autos debían dejar pasar sin inspeccionar.
Cada día, miles de vehículos cruzan el llamado «Puente de la Amistad» que une a Brasil con Paraguay, transportando mercaderías ingresadas como contrabando para vender en territorio brasileño. La práctica se ha constituido en un importante ingreso para la economía paraguaya.
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