Bush evocó a Vietnam para rechazar el retiro de Irak
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George W.
Bush ayer, al
hablar ante
una convención
de
veteranos de
guerra en
Kansas City.
Salir de Irak
sería tan
desastroso
para EE.UU.
como la
derrota de
Vietnam, dijo.
Hay que aprender las lecciones de la historia aplicables a nuestro tiempo y tener en cuenta lo que dicen, no sólo con respecto a Vietnam, sino también a otros conflictos como la II Guerra Mundial (1939-1945) o el de Corea (1950-1953), indicó.
También hizo hincapié en que «hay que escuchar al enemigo» y, en el caso de Irak, el enemigo dice que Estados Unidos no podrá lograr la victoria y tendrá que irse como lo hizo en Vietnam.
Citando algunas declaraciones textuales del líder de la red terrorista Al-Qaeda, Osama bin Laden, y de su lugarteniente, Ayman al-Zawahiri, en las que pronosticaban que Washington terminará mal en Irak, Bush subrayó que no hay que dejar que se salgan con la suya, porque eso acarrearía un precio también para la credibilidad del país.
La solución, aseguró, pasa por seguir la lucha hasta demostrar que en Medio Oriente puede ocurrir lo mismo que en Asia. Y para conseguirlo, el jefe de la Casa Blanca apuesta por seguir al lado de los iraquíes y sus autoridades, incluido el primer ministro Nuri al-Maliki, a quien ratificó ayer su pleno apoyo y confianza.
«Es un buen tipo, un buen hombre con un trabajo difícil y yo lo apoyo», dijo el presidente, en un intento de acallar las especulaciones e informaciones divulgadas sobre su supuesto descontento con la gestión del gobernante iraquí, a quien algunos senadores piden remover.
Así, reiteró que «no son los políticos de Washington quienes tienen que decir si (Al-Maliki) se mantiene en su cargo», sino «los iraquíes, que ahora viven en democracia y no en una dictadura».
La falta de avances políticos y de seguridad del gobierno iraquí es, para muchos líderes de la mayoría demócrata en el Congreso, una prueba más del fracaso de la nueva estrategia para Irak, que Bush puso en marcha en enero y que supuso el envío de unas 30.000 tropas adicionales al país árabe.
La clave para demostrar si ha sido o no un fracaso parece estar en el tan esperado informe que el máximo responsable de las fuerzas estadounidenses en Irak, el general David Petraeus, presentará al Congreso y a la Casa Blanca en setiembre próximo.




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