Bush respaldó al presidente del Banco Mundial
-
Trump endurece su postura: no extenderá la tregua con Irán y sostiene el bloqueo de Ormuz
-
Grave cornada en Sevilla: un famoso torero español debió ser intervenido de urgencia
Paul Wolfowitz fue respaldado por George Bush tras el escándalo por el sueldo de su pareja.
La organización de los empleados del Banco no dudó en pedir la renuncia de Wolfowitz y hasta llamó al directorio a abrir el proceso para contratar a un nuevo presidente.
Por su parte, la organización no gubernamental (ONG) Oxfam sostuvo que "si el directorio (del BM) encuentra que las reglas se rompieron" por parte del presidente de la institución "es muy difícil que siga" en su cargo.
El Gobierno estadounidense del presidente George W. Bush, que designó a Wolfowitz como presidente del BM, podría tener la última palabra. El jefe del Banco es tradicionalmente un norteamericano, mientras el cargo de director del FMI está reservado a un europeo.
Desde París, el ministerio francés de Relaciones Exteriores dijo que le correspondía al propio Wolfowitz decidir "si está en condiciones de continuar su misión".
Por su parte, el ministro italiano de Finanzas, Tommaso Padoa-Schioppa, deseó que "se resuelva rápidamente el caso".
El controvertido presidente asumió "toda la responsabilidad por los detalles" del acuerdo, añadió, tras recordar que su novia tuvo que abandonar contra su voluntad la institución para la que trabajaba.
"Creo que había un riesgo legal si el caso no se resolvía mediante un acuerdo mutuo", advirtió, en una clara alusión a una posible demanda de su novia contra el Banco por tener que abandonar su trabajo, tras la llegada de Wolfowitz.
Gracias al acuerdo, Riza siguió cobrando 61.000 dólares del BM después de abandonar la institución tras pasar al Departamento de Estado, elevando su sueldo a 193.590 dólares anuales, más de lo que gana la secretaria de Estado, Condoleezza Rice.
La polémica por las condiciones salariales logradas por la novia de Wolfowitz se produjo en medio de una serie de intensos ataques en Estados Unidos contra la guerra en Irak iniciada por el gobierno del presidente George W. Bush cuatro años atrás.




Dejá tu comentario