Estocolmo (EFE, AFP) - La investigación sobre el asesinato de la ministra sueca de Asuntos Exteriores, Anna Lindh, dio ayer un giro inesperado cuando el hombre de 35 años que estaba detenido como único sospechoso del crimen, quedó en libertad, al tiempo que la policía detuvo a otra persona contra la que hay más pruebas.
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Nuevas pesquisas derivaron en la detención, ayer por la mañana, en la región de Estocolmo, de un hombre con antecedentes penales al que, a diferencia del primer detenido, se le impuso el grado de sospecha «por razones probables», el mayor que establece la ley sueca.
«Estamos seguros de que ahora hemos detenido al hombre correcto», afirmó una fuente policial anónima a la agencia de noticias «TT». La policía precisó que el detenido tiene antecedentes en el registro policial y que la detención se produjo sin incidentes. «Lo hemos seguido cada minuto durante los últimos días», reconoció una fuente policial al diario «Expressen». El nuevo sospechoso detenido se declaró inocente, anunció su abogado. «Lo he visto durante una visita a solas, no reconoce el crimen», declaró a la agencia «TT» el letrado, Peter Althin.
Anna Lindh fue apuñalada el 10 de setiembre en un centro comercial de Estocolmo, cuando hacía compras sin llevar escolta.
Al igual que el primer sospechoso detenido, la persona que ahora se encuentra bajo arresto también tiene un gran parecido físico con el hombre que aparece en las fotografías que tomaron las cámaras de vigilancia del shopping.
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