Estados Unidos le impidió ayer la entrada al país al cantante británico Cat Stevens, que en los años '70 se convirtió al islamismo y cambió su nombre por el de Yusuf Islam. Anteanoche, el vuelo 919 de Londres a Washington, donde viajaba Stevens, fue desviado por las autoridades norteamericanas al aeropuerto de Bangor, en el estado de Maine. Stevens figuraba en una lista de personas sospechosas de mantener vínculos con terroristas.
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El secretario de Seguridad Interior de EE.UU., Tom Ridge, defendió la decisión y criticó a la aerolínea por haberle permitido embarcar.
Funcionarios de inmigración interrogaron a Stevens en Bangor, donde el avión estuvo detenido cuatro horas antes de que se le autorizara seguir viaje a Dulles, Washington, y «sobre la base de esa conversación, se decidió negarle el ingreso», dijo Ridge. Cat Stevens, nacido Steven Georgiou, de padre griego y madre sueca, se convirtió al islamismo en 1977 y desde entonces abandonó su carrera musical, aunque hizo algunas incursiones durante los '90 en los estudios de grabación.
Sospechoso de haber apoyado financieramente a grupos vinculados con el terrorismo, entre ellos la organización palestina Hamas, ya fue rechazado en Israel en el año 2000. El Consejo de Relaciones Estadounidenses-Musulmanas (CAIR) denunció las medidas tomadas contra el cantante. «Esto es un mensaje intimidatorio, en el sentido de que hasta los musulmanes moderados serán tratados como terroristas», dijo su director, Nihad Awad.
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