Chiitas firman acuerdo de paz en Najaf
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El gobierno interino iraquí del premier Iyad Allawi aceptó los términos del acuerdo y anunció que Sadr no será detenido y que determinará cuándo pedir a las fuerzas estadounidenses retirarse de Najaf y Kufa.
El acuerdo llegó en una jornada en la que 74 personas murieron y 315 resultaron heridas como consecuencia del ataque de la Guardia Nacional Iraquí contra una manifestación en Kufa y en las afueras de Najaf, cuando se dirigían a esta última ciudad para ver a Sistani.
Aviones estadounidenses bombardearon hoy posiciones de la milicia, antes del acuerdo.
Sistani, quien llegó desde Bassora, extremo sur del país, a Najaf acompañado de una multitud, desafió el cerco militar de las tropas estadounidenses e ingresó a la mezquita del Imán Alí, el lugar más sagrado de los musulmanes chiitas iraquíes para negociar un acuerdo con Sadr.
Desde hace cinco meses la mezquita es controlada por las milicias de Sadr, el mayor líder chiita contra la ocupación estadounidense y el nuevo gobierno interino que se negó a participar de conversaciones políticas hasta tanto no se retiren del país las tropas extranjeras.
El portavoz de Sistani, Hamed Al Jafaf, detalló que el plan prevé que las milicias de Sadr -el Ejército de Mehdi- dejen el mausoleo del imán Alí de Najaf y que las fuerzas estadounidenses se marchen de la ciudad y sean reemplazadas por policías iraquíes.
Tanto el ejército estadounidense como el gobierno interino iraquí informaron que suspendieron las operaciones militares para permitir el ingreso a la zona santa de Najaf de Sistani, considerado el único capaz de convencer a Sadr de detener la ofensiva de sus milicias, el Ejército de Mehdi.
El ministro del gobierno provisorio iraquí, Kasim Daud, dijo que el premier Iyad Allawi aceptó el plan de Sistani y anunció que el ejecutivo financiará la reconstrucción de Najaf, desde donde miles de personas se marcharon a causa de la violencia y el desabastecimiento.
Centenares de personas han muerto en Najaf y en la vecina Kufa desde que el 5 de agosto los milicianos retomaron los combates contra las tropas de ocupación norteamericanas en esa ciudad ubicada a 160 kilómetros al sur de Bagdad.
"Fuera Estados Unidos, fuera Allawi", cantaban los miles de chiitas que acompañaron la entrada de Sistani a la ciudad, asediada por el ejército y la Fuerza Aérea estadounidenses que buscaban la rendición de las milicias.
El plan de Sistani también dispone "el desarme en Najaf y Kufa y la partida de todas las personas armadas de estas dos ciudades".
"También prevé que la policía iraquí asuma la seguridad y el mantenimiento dle orden público en Najaf y Kufa y la partida de las fuerzas estadounidenses en ambas ciudades", precisó el vocero Al Jafaf.
El premier Allawi, según el plan de Sistani, deberá implementar un plan de pago de indemnizaciones a las personas afectadas por los combates iniciados el 5 de agosto.
"La oficina del ayatola ha pedido al gobierno autorizar a civiles a ingresar al mausoleo en grupos organizados para partir el viernes por la mañana", dijo el portavoz.
Así, los milicianos de Sadr dejarán mañana viernes por la mañana el mausoleo.
En cuanto a las tropas estadounidenses, estas se retirarán cuando lo decida el gobierno iraquí, según anunció en conferencia de prensa el ministro sin cartera Kasim Daoud.
Daoud anunció que Moqtada Sadr no será detenido debido a que aceptó el plan de paz de Sistani. Sadr tiene un pedido de captura de la justicia iraquí por el homicidio de un clérigo chiita el 10 de abril de 2003, un día después de la caída de Saddam Hussein.
También Washington lanzó un operativo de captura contra el clérigo radical chiita -férreo opositor a Saddam Hussein- que incluyó la semana pasada el bombardeo contra su oficina, tomada por asalto por los marines.
La autoridad de bienes religiosos de Irak reclamó hoy, en tanto, administrar el mausoleo del imán Alí para evitar cualquier intento de saqueo de los tesoros del templo.
Sistani propuso a Sadr realizar un inventario de los tesoros del mausoleo antes de recibir las llaves del lugar sagrado. La policía detuvo el miércoles a un colaborador de Sadr, Ali Sumesim, acusado de robar tesoros del lugar.
Sistani, nacido en Irán pero criado en Irak, es la máxima autoridad religiosa de los chiitas iraquíes. Su gestión ante Sadr demostró la importancia que posee entre la comunidad musulmana chiita, a la que pertenece el 60 por ciento de la población iraquí.
Había regresado el miércoles de Londres, tras ser operado del corazón, a Kuwait, desde donde se trasladó hasta Bassora para preparar el viaje que hizo hoy hasta Najaf y presentar el plan a Sadr, un clérigo radical que parece responder sólo a Sistani.




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