12 de octubre 2020 - 00:01

Se enciende la calle en Chile a dos semanas del referendo constitucional

La mayoría de las manifestaciones culminan siendo reprimidas por Carabineros. La población deberá definir si cambia la Carta Magna heredada del régimen de Augusto Pinochet.

NEONAZIS. En una de las marchas por el rechazo a la reforma constitucional, se observaron manifestantes ataviados con remeras anti-israelíes, y banderas de apoyo al presidente de EE.UU., Donald Trump.

NEONAZIS. En una de las marchas por el rechazo a la reforma constitucional, se observaron manifestantes ataviados con remeras anti-israelíes, y banderas de apoyo al presidente de EE.UU., Donald Trump.

Santiago - Las protestas en Chile volvieron al pulso previo de la pandemia a dos semanas del plebiscito constitucional y a apenas días del primer aniversario del estallido social, el 18 de octubre.

El fin de semana, en medio de la profunda crisis política y sanitaria en la que se encuentra sumido el país, las movilizaciones se culminado hasta el momento con nueve detenidos, cuatro de ellos menores de edad, y un agente de Carabineros herido.

En la céntrica Plaza Italia, rebautizada “Dignidad”, se produjo el sábado la concentración más importante, que terminó en represión.

Ese día también hubo marchas de opositores al aval de la reforma, entre los que llamaron la atención grupos neonazis.

En Puente Alto, también en Santiago, hubo cinco detenidos tras una reunión de un grupo de unas cien personas y después una parte atacó la 20ª Comisaría. “Arrojaron elementos incendiarios, polvo químico, extintores, bombas de pintura y elementos contundentes como hierros, palos, piedras y escombros, al interior de dicha unidad policial”, detalla Carabineros.

Estas protestas se producen a una semana de la caída al río Mapocho de un adolescente empujado por un carabinero en el puente Pío Nono desde una altura de siete metros. Los hechos revivieron las críticas a Carabineros, denunciada desde hace un año de graves violaciones a los derechos humanos en contra de personas que participaban en las movilizaciones sociales.

Tras cinco meses de paréntesis por el confinamiento, las protestas se reactivaron en agosto, coincidiendo con el levantamiento gradual de las restricciones sanitarias que vive el país desde hace semanas, y en la cuenta regresiva de la votación constitucional, que había estado programada para abril pero tuvo que ser aplazada por la emergencia sanitaria.

El referendo es la más importante en tres décadas de democracia al abrir la posibilidad de dejar atrás la actual Constitución, redactada durante la dictadura (1973-1990), y cuya derogación podría traducirse en cambios profundos en el modelo político y económico en respuesta a las demandas por un modelo socioeconómico más justo.

La actual Constitución Política de Chile fue promulgada en 1980 durante la dictadura cívico militar (1973 - 1989). Desde entonces se han hecho cambios parciales, pero sin redactarla de nuevo por completo.

Bajo este texto fundamental, en Chile se hicieron importantes cambios aún vigentes, como la privatización del sistema educativo, de la cobertura de salud, de los derechos de agua, en la cotización de las jubilaciones, o el establecimiento de un quórum calificado de dos tercios para poder hacerle reformas, entre otros.

En octubre de 2019, en Chile la ciudadanía comenzó a protestar en las calles a raíz de una serie de demandas contra el alza en el precio del transporte, el sistema de jubilación, la cobertura de la salud pública, educación, y más.

Fue en este contexto de protestas que el 15 de noviembre de 2019, parlamentarios opositores y oficialistas firmaron un documento llamado Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución.

Allí, los firmantes establecieron impulsar un plebiscito en abril de 2020 (posteriormente aplazado al 25 de octubre por la pandemia del covid-19) en el que las personas habilitadas podrán votar si quieren una nueva Carta Magna o no.

Asimismo se tendrá que votar qué tipo de organismo debe redactarla en caso de ganar la opción “Apruebo”: Convención Mixta o Convención Constitucional.

Al menos 14,8 millones de personas las fueron convocadas a las urnas en una elección de participación voluntaria.

De acuerdo con un sondeo de Candem, más del 69 por ciento de ese total, manifestó que participará.

Los que no quieren cambiar la Constitución se encuentran en la derecha más conservadora, de partidos como la Unión Demócrata Independiente (UDI). Pero entre los partidarios de reemplazarla, hay ciudadanos de izquierda y de derecha.

Las protestas que comenzaron el pasado octubre de 2019, dejaron una treintena de muertos y miles de heridos y detenidos.

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