China: disturbios dejaron al menos 156 muertos, 800 heridos y centenares de detenidos
-
Gran Bretaña y Polonia sellan un acuerdo militar ante el temor por una Rusia "cada vez más agresiva"
-
Europa sufre un calor histórico que ya dejó a 12 víctimas mortales
Con la intervención policial y de las fuerzas de seguridad se generó una batalla que derivó en la muerte de 156 personas y cientos de heridos.
Se trata del hecho más grave registrado en Xinjiang, región desértica y montañosa rica en recursos naturales en el noroeste de China.
Los uigures son una minoría étnica musulmana originaria de Xinjiang, y representan casi la mitad de los 20 millones de habitantes de esa región.
Según el gobierno de Pekín, los hechos de ayer son fruto de un "complot administrado desde el exterior" por el jefe de los uigures, Rebiya Kadeer, con el objetivo de crear en Xinjiang un estado independiente.
Las acusaciones fueron rechazadas por la Uyghur American Association (UAA), fundada por el disidente en exilio Rebiya Kadeer, que en cambio denunció hoy que agentes de la policía y grupos paramilitares dispararon contra miles de uigures que estaban protestando "pacíficamente, como es su derecho".
"Es una práctica habitual del gobierno chino la de acusarme por cualquier incidente que se verifique en el Turkestan del Este (el nombre con el que los nacionalistas uigures indican a Xinjiang, NDR), y a su santidad el Dalai Lama por cualquier cosa que suceda en el Tíbet", afirmó Kadeer en un comunicado.
Las autoridades chinas "deberían admitir que la pacífica protesta fue realizada por el ilegal ataque que causó la muerte de trabajadores uigures en una fábrica de juguetes en el Guangdong", agregó Kadeer, empresario de unos 70 años que vive en el exilio desde 2005, tras pasar seis años en prisión, acusado de haber puesto en peligro la seguridad del estado.
Urumqi, ciudad con 2,3 millones de habitantes situada a unos 3.000 kilómetros de Pekín, es la capital de la Región Autónoma de Xinjiang.
El canal de televisión china CCTV difundió imágenes en las que se ven a jóvenes uigures que destruyen automóviles, lanzan piedras contra un objetivo no visible e incendian un autobús, pero su autenticidad no pudo ser verificada.
Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado dijo hoy en Washington que las autoridades están "profundamente disgustadas" por las pérdidas humanas causadas por los incidentes en Urumqi.
"Nos disgusta profundamente por las pérdidas humanas e invitamos a las partes a mantenerla calma", dijo Ian Kelly, el vocero de la cancillería norteamericana.



