China: disturbios dejaron al menos 156 muertos, 800 heridos y centenares de detenidos

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Al menos 156 personas murieron y unas 800 resultaron heridas en los enfrentamientos del domingo entre ciudadanos uigures y fuerzas de seguridad en Urumqi, capital de la región china de Xinjiang, en el oeste de China, informó la agencia estatal Nueva China.

En un primer momento las autoridades locales habían hablado de 140 muertos y 828 heridos.

Nueva China reportó que la policía china intervino para dispersar una manifestación de unas 200 personas ante la mezquita de Kashgar, en Xinjiang, y que se efectuaron "centenares" de arrestos, que generaron reaccionesinternacionales de condena.

El gobierno chino consideró que estas acciones son un complot en su contra.

Los hechos de violencia estallaron ayer tras una protesta por parte de miles de uigures en Urumqi en contra del desempeño del gobierno en un enfrentamiento entre chinos de la etnia Han y trabajadores uigures a fines de junio, donde murieron dos de estos últimos.

Según la agencia China News Service, anoche "cerca de 700" uigures quemaron vehículos, levantaron barricadas y atacaron negocios y casas de "ciudadanos inocentes" en Urumqi.

Con la intervención policial y de las fuerzas de seguridad se generó una batalla que derivó en la muerte de 156 personas y cientos de heridos.

Se trata del hecho más grave registrado en Xinjiang, región desértica y montañosa rica en recursos naturales en el noroeste de China.

Los uigures son una minoría étnica musulmana originaria de Xinjiang, y representan casi la mitad de los 20 millones de habitantes de esa región.

Según el gobierno de Pekín, los hechos de ayer son fruto de un "complot administrado desde el exterior" por el jefe de los uigures, Rebiya Kadeer, con el objetivo de crear en Xinjiang un estado independiente.

Las acusaciones fueron rechazadas por la Uyghur American Association (UAA), fundada por el disidente en exilio Rebiya Kadeer, que en cambio denunció hoy que agentes de la policía y grupos paramilitares dispararon contra miles de uigures que estaban protestando "pacíficamente, como es su derecho".

"Es una práctica habitual del gobierno chino la de acusarme por cualquier incidente que se verifique en el Turkestan del Este (el nombre con el que los nacionalistas uigures indican a Xinjiang, NDR), y a su santidad el Dalai Lama por cualquier cosa que suceda en el Tíbet", afirmó Kadeer en un comunicado.

Las autoridades chinas "deberían admitir que la pacífica protesta fue realizada por el ilegal ataque que causó la muerte de trabajadores uigures en una fábrica de juguetes en el Guangdong", agregó Kadeer, empresario de unos 70 años que vive en el exilio desde 2005, tras pasar seis años en prisión, acusado de haber puesto en peligro la seguridad del estado.

Urumqi, ciudad con 2,3 millones de habitantes situada a unos 3.000 kilómetros de Pekín, es la capital de la Región Autónoma de Xinjiang.

El canal de televisión china CCTV difundió imágenes en las que se ven a jóvenes uigures que destruyen automóviles, lanzan piedras contra un objetivo no visible e incendian un autobús, pero su autenticidad no pudo ser verificada.

Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado dijo hoy en Washington que las autoridades están "profundamente disgustadas" por las pérdidas humanas causadas por los incidentes en Urumqi.

"Nos disgusta profundamente por las pérdidas humanas e invitamos a las partes a mantenerla calma", dijo Ian Kelly, el vocero de la cancillería norteamericana.

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