20 de mayo 2005 - 00:00

Cinco militares muertos y 65 desaparecidos en Chile

Santiago de Chile (Reuters, EFE, AFP, ANSA) - Cinco soldados chilenos murieron por congelamiento y 65 permanecen con paradero desconocido desde hace 24 horas a raíz de una fuerte tempestad de nieve y viento en la Cordillera de los Andes.

Ayer por la tarde, pudieron ser rescatados otros 50 efectivos que formaban parte de un grupo de más de cien militares.

«De acuerdo con esos números, las cantidades aproximadas de gente que tenemos en este momento en condiciones de aislados, que no tenemos contacto, que no sabemos información, son 65 personas a las cuales hay que agregar los cinco fallecidos», dijo Carlos Mezzano, jefe de comunicaciones del ejército de Chile.

Las primeras informaciones del ejército presentaron confusión sobre el número efectivo de soldados desaparecidos. Pero ayer por la tarde se confirmó que ascendían a 115 uniformados y que 50 de ellos habían sido rescatados y trasladados a lugares más seguros.

Los uniformados muertos fueron ubicados en la zona de los Barros, a unos 500 kilómetros al sudeste de la capital chilena, donde se concentran las labores de búsqueda con aviones, helicópteros y patrullas de tierra.

Pese a que los informes de prensa iniciales apuntaron a que la muerte habría sido ocasionada por un accidente de un camión militar, el ejército descartó ese motivo.

Funcionarios estatales y de empresas privadas lograron abrir un paso entre la nieve, lo que permitió el desplazamiento terrestre de las patrullas de rescate, que hallaron a los primeros sobrevivientes.

Las patrullas, que contaron con el apoyo desde el aire de cuatro helicópteros del ejército y la policía de carabineros, debieron desplazarse en medio de las nevadas que continúan y temperaturas de 10 grados bajo cero.

Los soldados pertenecían a un batallón de la ciudad sureña de Los Angeles que volvía caminando de un entrenamiento bélico de alta montaña.

• Viento blanco

Las condiciones atmosféricas empeoraron rápidamente y desataron un temporal del llamado «viento blanco», una mezcla de nieve y viento que impedía la visibilidad y la orientación.

Pese a la mala condición meteorológica, el presidente
Ricardo Lagos expresó su esperanza de que los soldados desaparecidos permanezcan con vida.

«Puede ser que estén en algún tipo de refugio que ellos son capaces de construir. Ese es el tipo de entrenamiento que tienen estas unidades especiales», dijo Lagos.

Según información oficial del ejército, en el entrenamiento participaban 433 efectivos, entre oficiales, suboficiales y soldados conscriptos,de los cuales 172 arribaron sin problemas a la cercana ciudad de Los Angeles.

Un número que aún no se ha determinado con exactitud logró llegar a los refugios cordilleranos habilitados en la zona y a ellos se suman los 50 soldados que fueron rescatados durante la tarde y que se encontraban dispersos en la zona afectada por la tempestad.

Es ésta una de las mayores tragedias del ejército chileno en los últimos 77 años
, después del desastre de Alpatacal, en la Argentina, que dejó 12 militares muertos cuando un tren que los trasladaba como invitados a ese país se estrelló con otra formación que se hallaba detenida.

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