9 de octubre 2002 - 00:00

Ciro Gomes anunció un crucial apoyo a Lula para el ballottage

Luiz Inácio Lula Da Silva se hizo ayer con un respaldo político clave, que podría allanarle el camino hacia la presidencia de Brasil. Ciro Gomes, que obtuvo 12% de los votos el domingo, se puso a su total disposición para el ballottage del día 27. Sin embargo, Lula pretende acordar una alianza tan amplia como sea posible para no verse condicionado por su ala más radical. Así, sorprendió ayer al afirmar que quiere "el voto hasta de quien no quiere cambios" en el modelo económico, sin importar que "sea un voto que viene de la derecha o de la izquierda". Lula obtuvo también el respaldo del caudillo carioca Leonel Brizola y el del jefe del poderoso Partido del Frente Liberal (PFL), Antonio Carlos Magalhaes. Pero esta agrupación se encuentra irreconciliablemente dividida. Mañana, la dirección del partido desafiaría a su líder y recomendaría el voto por José Serra. El megainversor George Soros señaló que "hay más de 50% de probabilidades de que Brasil tenga que reorganizar su deuda". Sorprendió al criticar la actitud de los mercados, que se resisten a la consagración de Lula.

Luiz Inácio Lula Da Silva está decidido a no dejar pasar su última posibilidad de llegar al poder en Brasil, por lo que sigue mostrándose activo en tareas proselitistas.
Luiz Inácio Lula Da Silva está decidido a no dejar pasar su última posibilidad de llegar al poder en Brasil, por lo que sigue mostrándose activo en tareas proselitistas.
Rio de Janeiro (EFE, ANSA, Reuters) - El ex candidato presidencial brasileño Ciro Gomes y su Partido Popular Socialista (PPS) anunciaron ayer su «más entusiasta» apoyo en la segunda vuelta a Luiz Inácio Lula Da Silva, quien ve así consolidar fuertemente sus posibilidades para la segunda vuelta electoral del próximo día 27. En tanto, éste señaló que buscará conformar una coalición tan amplia como sea posible, incluyendo también a votantes moderados.

«Está en juego el destino de una nación que está en agonía y no podemos decirle que no a la esperanza», declaró en rueda de prensa Gomes, que quedó en cuarto lugar en las elecciones del domingo pasado, con 12% de los votos. «Hemos decidido ofrecerle a Lula un apoyo sin ninguna restricción y le pediremos a nuestra militancia que entre con todo su entusiasmo en la campaña del PT a partir de ahora mismo», manifestó Gomes junto a los principales dirigentes del PPS. Roberto Freire, presidente del partido, aclaró que su grupo no le ha pedido «ni le pedirá nada a Lula ni al PT».

El lema del PPS a partir de ahora es «Brasil urgente, Lula presidente»
, apuntó Freire, usando el grito de campaña del PT. Gomes dijo que hasta el pasado domingo, como adversario de Lula en la carrera presidencial, no podía hablar demasiado de las grandes coincidencias que tiene con el líder socialista, pero que ahora, ya fuera de la contienda, está liberado para hacerlo.

• Importante

En tanto, Lula señaló: «Yo no voy a buscar el voto sólo de los electores que quieren cambios en el país. Yo quiero el voto hasta de quien no quiere cambios. El 13 (número de su boleta) hace bien para este país, vengan (los votos) de la derecha o de la izquierda». Lula se expresó así durante 20 minutos en un encuentro con dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT) en el conurbano industrial de San Pablo, que se realizó en un restorán de S. Bernardo do Campo, el mismo lugar donde en 1980 fue escrito el documento de creación del PT.

Lula, quien abandonó el traje Armani del primer turno por una camiseta negra con la inscripción «Elegí», dijo: «No importa si el elector es del PT o no; si tiene afinidad con nuestro programa o no; si le gusta mi cara o no. Lo importante es que esté dentro del padrón electoral y que nos vote, porque eso es lo que cuenta a la hora del escrutinio».

Según analistas, Lula busca obtener en la segunda vuelta un triunfo tan rotundo como sea posible. Eso le permitiría iniciar su mandato con mayor legitimidad y tejer alianzas con bancadas de legisladores moderados cuyo apoyo será imprescindible para hacer aprobar sus proyectos de ley. Además, le evitará estar atado a eventuales críticas de sus aliados más radicales.

Luego de las elecciones del pasado domingo, en las que obtuvo más de 39 millones de votos, pero no llegó a la mayoría absoluta, Lula sigue buscando el mejor tono para encarar la campaña para el segundo turno. El lunes, durante una conferencia de prensa, se había asumido como un candidato eminentemente de izquierda y había endurecido su discurso contra el modelo económico.

• Enfoques

Mientras la agrupación ya comenzó a trabajar en la captura de los votos opositores, los analistas se dividen en sus enfoques. Para la mayoría, el apoyo de Gomes podría ser decisivo, pero hay otros que creen que Lula necesitará más que un pronunciamiento nominal de apoyo de éste y eventualmente de Garotinho -quien condicionó su apoyo a que Lula revisara sus alianzas con fuerzas centristas- para garantizar el éxito del cuarto intento presidencial del izquierdista luego de sus derrotas en 1989, 1994 y 1998.

Además de Gomes, Lula ya recibió el respaldo del veterano político y ex gobernador de Rio de Janeiro
Leonel Brizola, que apoyó a Gomes en la primera vuelta de la elección presidencial. También el caudillo y senador electo Antonio Carlos Magalhaes, campeón de votos en Bahia, el mayor estado del nordeste brasileño, declaró que votará por Lula, pese a que parte de su partido podría apoyar al candidato oficialista.

Por su parte, el oficialista
José Serra, también lucha por ampliar la base de su apoyo para la segunda vuelta, a través de una mayor colaboración de Cardoso y de grupos políticos de centro. Pero tal es la desventaja que debe remontar Serra, que un analista dijo que tendrá que conquistar un millón de votos por día para sólo alcanzar a Lula cuando los brasileños vuelvan a las urnas en menos de tres semanas.

Con todo hay observadores que, más cautos, no dan por muertas las chances del oficialista, a pesar de soportar la carga del desgaste del gobierno de Cardoso, quien inició en 1995 dos mandatos consecutivos y enfrenta una caída de su popularidad debido al lento crecimiento económico de Brasil y un desempleo en alza.

«La posibilidad de los candidatos de controlar su base de votos es muy limitada.

• Simbolismo

El apoyo de Ciro y, eventualmente, el de Garotinho a Lula serviría simbólicamente para consagrarlo como representante de la oposición, pero tendrá una importancia relativa, no definiría la elección, que se decidirá en la última semana de campaña», razonó Luciano Dias, de la consultora Goes en Brasilia.

En su edición del martes, el diario «Folha de S. Paulo» dijo que la contundente victoria del PSDB en Minas Gerais -segundo distrito electoral del país- y su buen desempeño en San Pablo -el mayor de la federación- dejaron a Serra «en condiciones de competir por el liderazgo de la política nacional».

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