Colombia: Duque se impuso en las presidenciales, pero no evitó el balotaje y definirá con Petro
-
Grossi presentó su candidatura en la ONU con una crítica muy fuerte al organismo
-
Italia: prostitutas, gas de la risa y servicios clandestinos para más de 50 futbolistas de la Serie A
Iván Duque, de Centro Democrático, y Gustavo Petro, de Colombia Humana, disputarán el balotaje el 17 de junio.
Detrás de Duque y Petro está el matemático independiente Sergio Fajardo, el exvicepresidente de centroderecha Germán Vargas Lleras -quien cuenta con el apoyo del gobernante partido de Santos-, y el candidato del Partido Liberal, Humberto De La Calle.
Los tres son partidarios de continuar con la implementación del acuerdo de paz, de luchar contra la corrupción, de impulsar reformas sociales para combatir la pobreza y el desempleo, además de mejorar los sistemas de educación y de salud.
"Estamos viendo las elecciones más importantes en Colombia en muchos años. Por primera vez en la historia hay tres candidatos alternativos y eso ha generado un ambiente electoral bastante tenso, polarizado principalmente por dos candidatos", dijo Alejandro Echeverrí, un estudiante de 20 años en un puesto de votación de Bogotá.
Como ninguno de los candidato obtuvo más del 50 por ciento de los sufragios, se realizará una segunda vuelta el 17 de junio entre los dos más votados.
• Ataques mutuos
La campaña electoral transcurrió entre acusaciones de que las políticas socialistas de Petro provocarán un colapso de la cuarta economía de América Latina, acompañada por una crisis social, mientras que las propuestas de Duque empujarán de nuevo al país al conflicto armado. La elección coincide con una crisis migratoria desde la vecina Venezuela.
Duque, del partido Centro Democrático, apoyado por el expresidente Álvaro Uribe y preferido de los inversionistas, promete recortar los impuestos corporativos, apoyar los proyectos petroleros y mineros, además de exigir que los desmovilizados comandantes de las FARC respondan a la justicia por sus crímenes antes de ocupar cargos políticos.
Miles de rebeldes entregaron las armas y el grupo ahora es un partido político, pero el acuerdo provocó una profunda división en la conservadora sociedad colombiana debido a que miles consideran que los excomandantes deben ir a la cárcel y no al Congreso.
Algunas zonas abandonadas por las FARC son escenarios de combates entre disidencias de ese grupo, bandas criminales y la otra guerrilla, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), en busca de territorios estratégicos para la minería ilegal y el narcotráfico.
Petro, que en su juventud perteneció a la desmovilizada guerrilla del M-19, apoya el acuerdo de paz, pero algunas de sus propuestas económicas asustan a los inversores, como la de subir los impuestos a los terratenientes para forzarlos a vender al Estado sus propiedades improductivas y entregarlas a los pobres.
El candidato de la coalición Colombia Humana planteó en campaña quitarle el poder a las elites políticas, a las que acusa de obstaculizar el progreso, además de generar un cambio del modelo económico para dejar de depender del petróleo y el carbón, los principales generadores de recursos por exportaciones.
Petro denunció que el software que cuenta los votos fue manipulado en un intento por ayudar a Vargas Lleras a llegar a la segunda vuelta, lo que fue negado por el Gobierno y las autoridades electorales.
El candidato izquierdista instó a sus seguidores a observar el recuento de votos y amenazó con protestas de sus electores si no llega a la segunda vuelta.
Pero en la apertura de la jornada electoral, el presidente Santos dijo que existían plenas garantías y transparencia para todos los candidatos y los electores.
Unos 155.000 efectivos de las Fuerzas Armadas vigilaron el proceso electoral que transcurrió en paz y sin ataques por la desaparición en el conflicto de las FARC y la tregua unilateral que declaró el Ejército de Liberación Nacional (ELN) para facilitar los comicios.




Dejá tu comentario