Haití comenzó a enterrar el miércoles en fosas comunes a cientos de víctimas de las inundaciones, mientras agencias de ayuda entregaban suministros de alimentos a personas que quedaron sin hogar a causa de la tormenta tropical Jeanne.
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Más de 700 personas fallecieron, y 1.000 todavía están desaparecidas después que ríos de agua bajaron por las deforestadas colinas del país durante el fin de semana, y dejaron a las norteñas ciudades de Gonaives y Port-de-Paix bajo una densa capa de fango.
Elie Cantave, el principal funcionario del gobierno para la región Artibonite alrededor de Gonaives, una ciudad de 200.000 habitantes, dijo que empleados públicos y miembros de las fuerzas de paz de la ONU enterrarán a cerca de 200 muertos el miércoles para impedir la propagación de enfermedades.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU dijo que su primer convoy de camiones con 40 toneladas de alimentos llegó el martes en la noche y las organizaciones de ayuda estaban distribuyendo el miércoles arroz, frijoles, aceite para cocinar y panes frescos.
"En este momento pensamos que al menos 175.000 personas están afectadas en todo el país. Muchos de ellos ya eran muy vulnerables y ahora han perdido sus hogares, todos sus cultivos, sus animales, y las pocas pertenencias que tenían", dijo el director del PMA en el país, Guy Gauvreau.
"Es un desastre enorme. El agua arrasó todo", dijo en una declaración.
Desde hace tiempo, el PMA ha suministrado alimentos para medio millón de personas en el país más pobre de las Américas, e incrementó sus operaciones en Haití después que una revuelta obligara a la salida del país del presidente Jean-Bertrand Aristide, el 29 de febrero.
Devastadoras inundaciones y deslaves en mayo, en los que murieron alrededor de 2.000 personas, han agravado el desastre humanitario que enfrenta el país.
Haití es muy vulnerable a las inundaciones debido a la deforestación causada por sus habitantes, que buscar raíces para hacer carbón para cocinar.
Fuerzas de la ONU que mantienen la paz después de la salida de Aristide ayudan en los esfuerzos de socorrer a las víctimas y suministrar transporte para los envíos.
La Cruz Roja internacional lanzó un llamado el miércoles para conseguir 3,3 millones de dólares necesarios para ayudar a las víctimas de inundaciones en Haití.
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