20 de octubre 2006 - 00:00

Complicado, Bush se pone al frente de la campaña

Inquieto por las encuestas, George W. Bush salió a hacer campaña por los candidatos republicanosal Congreso, en muchos casos sin poner mucho cuidado en las compañías. Ayer semostró con Dan Sherwood, acusado por una antigua amante de haber querido asfixiarla.
Inquieto por las encuestas, George W. Bush salió a hacer campaña por los candidatos republicanos al Congreso, en muchos casos sin poner mucho cuidado en las compañías. Ayer se mostró con Dan Sherwood, acusado por una antigua amante de haber querido asfixiarla.
Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El presidente de EE.UU., George W. Bush, dedicó ayer gran parte de su jornada a hacer campaña en favor de sus correligionarios republicanos para intentar contrarrestar la pérdida de terreno que les otorgan los últimos sondeos, que los muestran a punto de perder el control de ambas cámaras del Congreso.

A falta de poco más de dos semanas para las elecciones legislativas del 7 noviembre, las encuestas y los analistas políticos señalan que los demócratas tienen posibilidades reales de hacerse con el control de la Cámara de Representantes e incluso, aunque en menor medida, del Senado.

Según una encuesta, divulgada ayer, 52% de los votantes favorece a la oposición demócrata en los comicios de noviembre.

El sondeo, elaborado para el periódico «The Wall Street Journal» y la cadena de televisión NBC, precisa que los republicanos están peor que lo que lo estaban los demócratas un mes antes de perder el control del Congreso hace doce años.

  • Percepción negativa

  • Igual de mal parado sale el presidente Bush, quien en el pasado obtenía altas calificaciones como persona, aunque la aprobación a su trabajo fuese baja.

    Ahora, la mayoría de los encuestados, 52%, tiene una percepción negativa de él, mientras que 49% tiene esa misma percepción del Partido Republicano.

    Son pronósticos a los que el presidente no da ningún crédito. «No puedo decir cuáles van a ser los márgenes, pero creo que nuestros candidatos hablarán de los asuntos que importan y ganaremos», declaró en una entrevista con la cadena de televisión ABC grabada el miércoles y emitida ayer.

    Bush dijo estar al tanto de las conjeturas y predicciones, pero aun así, insistió, los republicanos lo harán bien, y dejarán claro a los estadounidenses que tienen «el plan para proteger a este país de los terroristas que quieren atacarnos».

    Para ahorrarse un fuerte revéspolítico, el presidente intensifica sus apariciones en actos de campaña y de recaudación de fondos para apoyar a sus compañeros, incluidos los más polémicos o díscolos.

  • Dos actos

    Ayer mismo asistió a un acto de apoyo al legislador Dan Sherwood y, más tarde, participó en otro a favor del senador George Allen, dos de los republicanos más controvertidos y cuestionados.

    Sherwood admitió que mantuvo una aventura amorosa durante cinco años con una mujer 35 años más joven, que llegó a denunciarlo porque, según ella, la intentó asfixiar durante un altercado.

    El legislador, que admitió la relación, pero negó que hubiese intentado hacerle daño, logró que el caso se zanjara con un acuerdo extrajudicial con su ex amante.

    En tanto, el senador Allen es un candidato muy criticado por utilizar un lenguaje que muchos consideran racista y, más concretamente, por haber llamado «macaco» a un joven de origen indio que colabora con su rival.

    El presidente está decidido a respaldarlos hasta el final, sin ningún temor a salir perjudicado por ello, aseguró ayer el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow.

    «Cuando un presidente hace campaña por candidatos es porque los apoya» y porque no tiene ningún inconveniente en hacerlo, aseguró.

    La oposición demócrata cree, sin embargo, que lo hace porque realmente es consciente de que su partido está en apuros debido, en gran parte, al cansancio de los ciudadanos por la falta de resultados en la guerra en Irak y el deterioro de la situación en ese país.
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