Condenaron a cadena perpetua al asesino de la diputada británica Jo Cox
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Jo Cox y Thomas Mair
Su viudo Brendan Cox consideró que el asesinato de su mujer fue "un acto político, un acto de terrorismo".
El juez rechazó además la solicitud de Mair de hacer una declaración en el tribunal señalando que su ataque fue "brutal y sin piedad" y que la verdadera patriota era Cox y no él.
Cox, madre de dos hijos, fue atacada el 16 de junio durante un encuentro con ciudadanos en su distrito, cerca de Leeds. Mair gritó "Britain first" (Reino Unido primero), disparó varios tiros y además la apuñaló. Mair también fue encontrado culpable de lesiones graves a un hombre de 78 años que trató en vano de ayudarla.
El mes pasado, Mair se negó a responder a las acusaciones en un mensaje por video enviado desde prisión. Al ser preguntado por su nombre, dijo: "Muerte a los traidores, libertad para Reino Unido", sin explicar los motivos de su acto.
Tras el asesinato, la campaña por el "Brexit" se suspendió unos días.
Los hechos convulsionaron a la opinión pública británica y desataron el debate sobre si el lenguaje agresivo durante la campaña de la consulta popular pudo haber desempeñado algún papel en su muerte. Líderes políticos llamaron entonces a la moderación y pidieron el fin del odio y la exclusión del debate político.
Durante la campaña, Cox había defendido especialmente los derechos de los refugiados. La emigración fue uno de los temas centrales durante la campaña del referéndum, en el que ganó la opción de abandonar la UE por una ligera ventaja, con casi el 52 por ciento de los votos.
Cox es la primera diputada mujer asesinada durante el ejercicio de sus funciones. El último diputado asesinado en el país fue Ian Gow, un conservador muerto por una bomba del Ejércitio Republicano Irlandés (IRA) en 1990.




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