29 de noviembre 2007 - 00:00

¿Confederación con La Habana?

Habana - La reforma constitucional que Venezuela votará en un referendo el domingo abre el camino a la idea del presidente Hugo Chávez de formar una confederación con Cuba, país del cual es vital apoyo económico y principal aliado político.

Los cambios a la carta magna incluyen la reelección presidencial ilimitada, mayores atribuciones al Ejecutivo y la creación de la estructura del poder popular, cuya concepción es similar a la que existe en Cuba desde 1976.

En la reforma, el artículo 153 estipula que Venezuela «promoverá la integración, la confederación y la unión de América latina y del Caribe a objeto de configurar un gran bloque regional de poder político, económico y social», para lo cual podrá suscribir tratados y convenios.

«Los dos gobiernos en el fondo somos uno solo. Cuba tiene dos presidentes y Venezuela tiene dos presidentes: nosotros vamos hacia la Confederación de Repúblicas Bolivarianas, Martianas, Caribeñas, Sudamericanas», dijo Chávez a Fidel Castro por teléfono el 14 de octubre.

La respuesta fue elocuente. El canciller cubano Felipe Pérez Roque declaró días después que «Cuba estaría dispuesta incluso a renunciar a la soberanía y a la bandera por la que tanto ha peleado, para integrarse en un gran bloque de naciones latinoamericanas y caribeñas».

Dos años atrás, el vicepresidente cubano Carlos Lage había calificado a los dos países como los más democráticos del mundo pues «tienen dos presidentes». «Tenemos un solo gobierno», agregó Chávez.

Cuba y Venezuela, a los que Estados Unidos acusa de desestabilizar a América latina, crearon hace tres años el proyecto integrador Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) -al que luego adhirieron Bolivia y Nicaragua- frente a los bloques comerciales propugnados por Washington.

Para el mandatario venezolano, los miembros del ALBA deben ir hacia una «federación de repúblicas», a la que se sumarían otros países del Caribe, Centroamérica y Sudamérica.

Desde su llegada al poder, Venezuela oxigenó a la revolución de Castro y devino aliada estratégica abasteciendo a la isla de 92.000 barriles diarios de petróleo en condiciones preferenciales de pago, vitales para mantener a flote la economía cubana.

  • Socio principal  

    La Habana tiene entre sus principales ingresos el pago venezolano por unos 36.000 médicos y otros profesionales, y en Caracas al principal socio comercial con un intercambio de unos 3.000 millones de dólares.

    La ayuda venezolana ha obstaculizado los planes de Washington de acelerar un cambio de régimen en la isla, sobre todo luego de que Fidel Castro, de 81 años, cayó enfermo hace 16 meses y cedió el poder a su hermano Raúl.

    Dando un espaldarazo al gobierno de Raúl, Chávez acordó en octubre proyectos millonarios en petróleo, níquel, comunicación y turismo, un cable de fibra óptica submarino, y piensa hacer un polo petroquímico en Cuba, lo que se suma a empresas mixtas en construcción, transporte, gas y otros rubros.

    El líder venezolano está más que presente en la isla. Un Chávez sonriente o estrechando la mano de Fidel aparece en afiches en tiendas, bodegas, mercados, casas de cambio, escuelas, peluquerías o en vallas gigantes, en La Habana y otras ciudades.

    Para el periodista Alberto Barrera, autor de la biografía «Chávez sin uniforme», el presidente venezolano «sabe que Fidel va a desaparecer y que hay un rol en América latina y el mundo que quiere para sí: el de gran adversario mítico de Estados Unidos».
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