20 de abril 2005 - 00:00

Congreso destituyó al presidente de Ecuador y asumió su vice

Congreso destituyó al presidente de Ecuador y asumió su vice
Lucio Gutiérrez, el ex coronel golpista que llegó al poder en Ecuador con una amplia base política y un discurso de contenido social, sucumbió hoy a una suerte de constante del pasado reciente del país y fue destituido por una mayoría legislativa opositora.
   
Los parlamentarios que destituyeron a Gutiérrez lo acusaron de "abandono del cargo" y designaron al frente del Ejecutivo al vicepresidente Alfredo Palacio, en medio de intensas protestas en las que murieron dos personas.
   
Pero Palacio no se consolidó en el cargo sino hasta la noche, después de permanecer virtualmente sitiado en una sede parlamentaria en la que se reconoció en algún momento "en peligro", de la que salió custodiado por la fuerza pública rumbo al Ministerio de Defensa.
   
Palacio prometió esta noche un "gobierno de concertación nacional realmente representativo y no con partidos políticos", y deslizó la posibilidad de convocar a una consulta popular para reformar la Constitución.
   
Al definir su postura frente a las protestas sociales, que en los últimos días se tradujeron en episodios violentos en Quito, Palacio anticipó: "Voy a parar a todo aquel que quiera seguir cometiendo abusos en la patria".
   
"He venido a servir y no a servirme... Pueblo ecuatoriano: tienen la seguridad de que este presidente no será manoseado ni manejado por nadie. La prueba la tiene el pueblo: no lo he permitido nunca", proclamó.
   
Su destituido antecesor, Lucio Gutiérrez, permanecía esta noche en la embajada de Brasil en Quito, "donde solicitó asilo diplomático", informó la cancillería brasileña en un comunicado.

En una nota titulada "Concesión de Asilo Diplomático al Señor Lucio Gutiérrez", el gobierno de Luiz Lula da Silva dijo que el destituido mandatario ecuatoriano "se encuentra en la embajada de Brasil en Quito, donde solicitó asilo diplomático".
   
"El gobierno brasileño está tomando las medidas necesarias para la concesión del asilo", dice la nota de Itamaraty.
   
La fiscal subrogante Cecilia Armas de Tobar había solicitado la detención de Gutiérrez, del ex subsecretario de Bienestar Social, Bolívar González, y del ex presidente Abdalá Bucaram.

Gutiérrez se refugió en la embajada brasileña y sobre los restantes buscados ninguna noticia trascendió hasta esta noche.
   
Con 60 votos sobre un total de 62 legisladores presentes, los legisladores opositores cesaron a Gutiérrez en sus funciones por "abandono de cargo" en una sesión autoconvocada que se realizó en el Centro Internacional de Estudios de Comunicación para América Latina (CIESPAL), en el norte de Quito.
   
Tras inaugurar la sesión, los legisladores primero cesaron a Omar Quintana, presidente del Congreso y afín a Gutiérrez -quien no estaba presente- y luego, encabezados por la diputada social cristiana Cinthia Viteri, votaron la destitución del mandatario.
   
Viteri, mientras los legisladores gritaban "Lucio fuera", informó que el Congreso declaró vacante el cargo de presidente y que convocó al vicepresidente para que asuma en su reemplazo.

Poco después, el jefe del comando conjunto de las Fuerzas Armadas, Víctor Hugo Rosero, informó que le quitaba el apoyo a Gutiérrez "a fin de precautelar la seguridad ciudadana".

"Las Fuerzas Armadas se deben al pueblo y el nivel de conflictividad social obligó a tomar esta difícil decisión", afirmó Rosero.
   
"Aquí no habrá perdón ni olvido para las personas que han quebrantado la constitución, para los opresores que han reprimido al pueblo", prometió Palacio, respaldado por las
fuerzas armadas.

La crisis se agudizó en el país cuando Gutiérrez logró que una Corte Suprema afín a su gobierno anulara el juicio por corrupción contra el ex presidente Abdalá Bucaram y otros ex funcionarios, quienes regresaron libres al país.
   
La maniobra provocó protestas que se profundizaron el pasado fin de semana, cuando el destituido presidente decidió cesar a la Corte y decretar el estado de emergencia, luego derogado.

Esta tarde, cuando Gutiérrez ya había caído, cientos de manifestantes saquearon e incediaron el edificio del ministerio de Bienestar Social en Quito, mientras otros cientos festejaban en las afueras de la sede de gobierno la destitución de Gutiérrez.
   
Los manifestantes, en su mayoría estudiantes universitarios y secundarios, coreaban la tradicional frase "Sí se pudo", acuñada cuando la selección de Ecuador clasificó por primera vez a un mundial de fútbol, el de Japón y Corea.
   
Un hombre disparó contra manifestantes desde el edificio del ministerio de Bienestar Social, según imágenes difundidas por la televisión local.
   
El hombre, que gritaba consignas a favor de Gutiérrez, sacó un arma a través de una ventana del edificio y disparó contra la multitud que se concentró en las afueras del edificio, ubicado en el norte de la ciudad.
   
Según medios locales, los disparos causaron un herido. La jornada comenzó tensa, tras la muerte del fotoperiodista chileno Julio Augusto García, de 58 años el martes a la noche, víctima de un paro cardiorrespiratorio provocado por los gases que lanzaron las fuerzas de seguridad en Quito al reprimir una marcha opositora.
   
En tanto, hoy una mujer murió atropellada por un vehículo en las cercanías del coliseo general Rumiñahui, en el centro de la ciudad, donde se realizan protestas populares.
   
Los enfrentamientos con la policía comenzaron cuando llegaron esta mañana a Quito unos 5.000 seguidores de Gutiérrez pertenecientes al partido Sociedad Patriótica y persistieron durante todo el día.

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