30 de octubre 2012 - 23:39

Conmoción en Bolivia: queman a periodista mientras conducía programa de radio

Conmoción en Bolivia: queman a periodista mientras conducía programa de radio
Una fuerte conmoción y una condena generalizada siguieron en Bolivia al ataque a un periodista radial que fue rociado con nafta y quemado por desconocidos mientras estaba en el aire y denunciaba hechos de corrupción, un caso que el gobierno prometió investigar con rapidez.

Fernando Vidal, de 70 años y propietario de Radio Popular en Yacuiba (poblado situado en el extremo sur del país y fronterizo con Argentina), fue atacado por desconocidos cuando entrevistaba este lunes a dos personas por un caso de contrabando.

El incidente fue seguido en vivo por los oyentes del programa que salieron inmediatamente en su auxilio, según afirmó su yerno, el periodista Esteban Farfán.

Decenas de oyentes acudieron conmovidos al lugar y lograron evacuar hacia el hospital a Vidal, así como a una operadora que también sufrió quemaduras. Sin embargo, no pudieron evitar que la sala de transmisión de la emisora quedara destruida por el fuego.
Antes del ataque a la radio "primero han tirado un balazo (...) y después le rociaron gasolina, le echaron el fuego y se ardió todo", relató este martes Juana de Vidal, esposa del dueño de la radio, a medios de Santa Cruz, hacia donde fue trasladado el herido.

Los atacantes, tres de los cuales están detenidos, "tiraron a matar. Todo ha quedado destruido", añadió la cónyuge.

La acción fue condenada por el gobierno boliviano, que anunció "una investigación acelerada y rigurosa", según un comunicado del Ministerio de Gobierno (Interior).

La ministra de Comunicación, Amanda Dávila, expresó de su lado su "absoluta condena por este atentado cobarde contra personas que cumplen su trabajo".

Por su parte, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que agrupa a dueños de diarios del continente, calificó el atentado desde Miami como un "acto de extrema crueldad y alejado de los elementales principios de libertad de prensa y tolerancia", según el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la organización, Claudio Paolillo.

En un comunicado fechado en Londres, Amnistía Internacional (AI) había considerado previamente que "la investigación del incidente por parte de las autoridades bolivianas debe ser independiente e imparcial y los responsables deben ser llevados ante la justicia en el plazo más breve".

En Yacuiba, situada 700 kilómetros al sur de La Paz, el sindicato de periodistas se manifestó hasta las puertas de la sede de la policía local exigiendo justicia y el esclarecimiento de los hechos.

Un oyente de la radio de Yacuiba, José Centenaro, acusó de lo ocurrido a las "mafias" que existen en ese pueblo.

"El gobierno, de una vez por todas, debe sentar presencia del Estado, porque no podemos vivir en la frontera con la zozobra de pandillas de delincuentes que se apoderaron de la ciudad", pidió Centenaro a la radio Fides.

Tras recibir tratamiento por sus heridas, Vidal "está estable en una unidad de terapia intensiva con quemaduras por gasolina en una superficie corporal de un 40%, a nivel de la cara, cabeza, tórax y miembros superiores", informó el médico de la clínica Santa María, Javier Palenque, en declaraciones a la AFP.

Exalcalde y expresidente cívico de Yacuiba, el periodista Fernando Vidal hacía permanentes críticas al contrabando que fluye por la zona fronteriza, según el viceministro de Coordinación de la Presidencia, César Navarro.

"Ese hecho (de criticar a contrabandistas) generó una reacción y creo que no estamos equivocados: el contrabando está generando la organización de grupos criminales", señaló.

La Asociación Nacional de la Prensa de Bolivia (ANP, que agrupa a propietarios de medios) deploró también el atentado y resaltó que su preocupación "radica en la ausencia de una voluntad decidida para esclarecer hechos de violencia contra medios y periodistas".

La ANP recordó que "este atentado es el segundo en cuatro años en la zona fronteriza" con Argentina, en referencia al ataque con explosivos a la antena repetidora de la red nacional de televisión Unitel, en 2008, que todavía no ha sido esclarecido.

El Defensor del Pueblo de Santa Cruz, Hernán Cabrera, exigió "al gobierno, al Estado, que no deje en la impunidad este atentado salvaje".

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