Washington (Reuters, EFE, ASN) - La propuesta del presidente estadounidense, George W. Bush, de instalar una base en la Luna y de comenzar a preparar una misión tripulada a Marte provocó ayer polémicas con el gobierno, asegurando que el proyecto es financiable y los demócratas ridiculizando al mandatario.
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El secretario del Tesoro, John Snow, dijo que la iniciativa espacial, que será anunciada oficialmente el miércoles, será llevada a cabo «en un marco de responsabilidad fiscal». Snow señaló que el presupuesto gubernamental, que será enviado al Congreso el 2 de febrero, incluirá partidas para el plan, a la vez que se buscará reducir el déficit presupuestario a la mitad combinando un alto crecimiento económico y recortes del gasto.
«Podemos hacer ambas cosas. Realmente podemos hacerlo», dijo Snow a la cadena televisiva ABC. En tanto, los precandidatos presidenciales demócratas se mofaron de Bush por hablar de una ambiciosa iniciativa espacial cuando el déficit del presupuesto se espera que llegue a 500.000 millones de dólares en este año fiscal. El plan de Bush implica el desarrollo de una nueva nave espacial tipo cápsula, que sería lanzada con cohetes convencionales al estilo del Apollo de las décadas del '60 y del '70.
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