Cuba celebró el Día del Trabajador sin Fidel Castro

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La ausencia de Fidel Castro en el desfile multitudinario organizado en La Habana frustró las expectativas creadas en los últimos días sobre su vuelta al poder y abrió nuevos interrogantes sobre su estado real de salud y sus funciones políticas.

Castro, de 80 años y convaleciente desde hace nueve meses de una enfermedad declarada secreto de Estado, fue el gran ausente en el desfile organizado en la Plaza la Revolución de La Habana en conmemoración del Primero de Mayo.

El acto estuvo presidido por su hermano Raúl, presidente interino de Cuba desde el 31 de julio de 2006, arropado por el vicepresidente Carlos Lage y buena parte del gobierno cubano.

Las últimas declaraciones del mandatario boliviano, Evo Morales, anunciando el retorno de Castro a la Presidencia y los comentarios de funcionarios cubanos que, en privado, sugirieron en los últimos días la posibilidad de "sorpresas" en una fecha tan emblemática para un régimen comunista como la Fiesta del Trabajo, desataron todo tipo de especulaciones sobre la reaparición del comandante.

Fue, además, el propio Castro quien convocó a los cubanos a participar en las movilizaciones del Primero de Mayo en un reciente artículo publicado en el diario oficial Granma.

Sin embargo, una vez más, los hechos no se ajustaron a las expectativas, como ya ocurrió el pasado septiembre, durante la Cumbre del Movimiento de los No Alineados en La Habana, y el 2 de diciembre, con los actos organizados en conmemoración del 50 aniversario de las Fuerzas Armadas.

La generación de este tipo de especulaciones sobre el retorno al poder de Castro contribuye, según un analista occidental, a "distraer a la población de los problemas cotidianos, como la vivienda o el transporte" y genera una atención internacional que de otra forma no tendrían actos como el Primero de Mayo en Cuba.

Además, la ausencia de Castro abre, en opinión de expertos europeos, nuevos interrogantes sobre su estado real de salud y el papel político que desempeñará en el futuro como líder de la revolución.

La divulgación de cuatro editoriales, el último anoche, sobre asuntos internacionales, como las denuncias contra Estados Unidos, el cambio climático o el uso de biocombustibles, sin mencionar aspectos de la política interna, hacen pensar a algunos analistas en la posibilidad de que Castro pueda asumir un papel de "consejero" sobre grandes temas, menos centrado en el día a día del país.

"Se está recuperando y sigue manejando muchas cosas, muchas más de las que la gente puede pensar, pero es difícil que pueda reasumir sus funciones con el ritmo anterior", opinó un funcionario cubano que pidió el anonimato.

"Parecía claro que Fidel no iba a aparecer desde que se anunció que la Cumbre del ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas, impulsada por Cuba y Venezuela) se celebraría en Venezuela, pero el editorial de anoche sobre el etanol terminó de despejar las dudas", apuntó por su parte un analista cubano.

Muchos de los habaneros que madrugaron hoy para acudir a la Plaza de la Revolución con la esperanza de ver de nuevo a su líder enfundado en su uniforme verde olivo no ocultaron su decepción, aunque otros se tomaron la ausencia de Castro con optimismo.

"Claro que estoy decepcionado. Estuve despierto toda la noche para estar aquí temprano y esperaba verlo. No es lo mismo verlo en la televisión que aquí", dijo William, de 20 años.

Para Zoila, de 59 años, la ausencia de Fidel Castro no es importante porque "él está aquí con nosotros, además, él lo está viendo todo por televisión, está viendo que todo el pueblo ha venido".

Fidel Castro no aparece en público desde el 26 de julio de 2006, cuando participó en dos actos oficiales en el oriente cubano durante una intensa jornada que culminó con su internamiento de urgencia, del que no se informó entonces.

El 31 de julio, en un hecho sin precedentes en la historia de la revolución, Castro delegó el poder en su hermano Raúl tras someterse a una delicada operación por una enfermedad intestinal.

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