17 de septiembre 2009 - 20:52

Cuba: excarcelan a condenado por pedir comida ante cámaras de TV

Juan Carlos González Marco, alias Pánfilo.
Juan Carlos González Marco, alias "Pánfilo".
El Gobierno cubano excarceló a Juan Carlos González Marco, alias "Pánfilo", quien fue condenado a dos años de prisión por protestar y pedir comida ante unas cámaras de televisión.

Según dijo Elizardo Sánchez, presidente de la Comisión Cubana de los Derechos Humanos y la Reconciliación Nacional (CCDHRN), que adoptó a "Pánfilo" como preso de conciencia, este último fue excarcelado y enviado a un psiquiátrico para un tratamiento de cura de alcoholismo.

"Es una decisión inteligente y racional de parte del Gobierno de Cuba", dijo la CCDHRN en un comunicado, y Sánchez consideró que se produce gracias a la presión de la opinión pública internacional.

Pese a que "Pánfilo" fue condenado a dos años de cárcel por "desvinculación laboral" y "peligrosidad social pre-delictiva", y su condena ratificada la pasada semana en un tribunal de apelación habanero, recibió una carta en la que se le comunica su libertad y se le envía durante 21 días a un hospital psiquiátrico.

"Pánfilo", que leyó por teléfono esa carta a Sánchez, quedará en libertad tras su estancia en el hospital y no tendrá que volver a la cárcel.

Los hechos por los que se juzgó a "Pánfilo" se remontan al pasado mes de julio, cuando éste, en evidente estado de embriaguez, interrumpió la grabación de un documental sobre música urbana en Cuba y gritó: "Aquí hay tremenda hambre, lo que hace falta es jama (comida, en el argot cubano)".

La intervención de "Pánfilo" habría pasado inadvertida de no ser porque alguien colgó las imágenes en el sitio Youtube, donde ha sido vista por más de 400.000 personas, y a partir de ahí se crearon grupos de apoyo a "Pánfilo", uno de ellos en Miami identificado como "Jama y libertad".

La condena a "Pánfilo" la pasada semana causó revuelo, al menos en los medios de información, "y ha sido la opinión pública internacional la que logró rescatarlo de este gulag tropical", dijo Sánchez a Efe.

Esta "buena noticia, un hecho inusual y sin precedentes" no debe ocultar el drama de los miles de presos por "peligrosidad social pre-delictiva", que Sánchez cifró entre tres y cinco mil personas, y que considera "técnicamente inocentes porque no han cometido delitos".

Entre estos miles de presos hay prostitutas, mendigos, músicos con mensajes radicales y vendedores ambulantes del mercado negro, ya que la "peligrosidad" puede ser aplicada de forma elástica hacia aquellos que están en estado "pre-delictivo".

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