La Habana (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Cuba advirtió ayer que tomará «las medidas que sean necesarias» contra lo que considera financiamiento de Estados Unidos a la disidencia, en momentos en que la oposición aumentó su actividad y antes de la llegada de 10 congresistas norteamericanos en « misión exploratoria».
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«Cuba adoptará en cada momento, con dignidad, serenidad y valentía, las medidas que sean necesarias para enfrentar este tipo de agresiones», afirmó un editorial del diario oficial «Granma», elaborado sobre la base de un informe del Congreso de Estados Unidos.
El documento, del 16 de noviembre, concluyó que los 73,5 millones de dólares destinados por Washington entre 1996 y 2005 a promover cambios políticos en la isla fueron malgastados. Para Cuba, esa investigación corrobora sus acusaciones de que los disidentes internos son «mercenarios» al servicio de una potencia extranjera y que la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana (SINA) es el «cuartel general de la contrarrevolución» en la isla.
«Es un intento de deslegitimar a la legítima oposición en Cuba», dijo el disidente moderado Manuel Cuesta Morúa, crítico de la ayuda oficial norteamericana, y según el cual «la política exterior de Estados Unidos merece una revisión desde Irak hasta Cuba».
Misión exploratoria
El texto, presentado por la Oficina de Auditoría del Gobierno (GAO, en inglés), fue solicitado por Jeff Flake ( republicano por Arizona) y William Delahunt ( demócrata por Massachusetts), que encabezan una misión exploratoria de 10 legisladores que visitará la isla por tres días a partir de hoy.
Según fuentes de la comitiva consultadas en La Habana, los congresistas se entrevistarán con el presidente del Parlamento,Ricardo Alarcón; el canciller Felipe Pérez Roque; el presidente del Banco Central, Francisco Soberón, la ministra de la Industria Básica, Yadira García. Igualmente serán recibidos por el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana.
Aunque Flake y Delahunt, miembros del Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara que promueven flexibilizar el embargo y las relaciones con La Habana, ya han visitado Cuba, el editorial de «Granma» funciona como una carta de presentación ante los cubanos.
Este sería el primer acercamiento oficial entre los dos países después de que el 31 de julio el dictador Fidel Castro delegara el poder en su hermano Raúl por una prolongada crisis de salud.
Los primeros 90 días del gobierno interino mantuvieron en expectativa a la disidencia, que tomó nota de la liberación de algunos presos, pero que al cabo del cuarto mes comenzó a activarse nuevamente y denunciar represión.