Miami (AFP, EFE, DPA) - Una jueza federal de Miami condenó ayer a 17 años y 4 meses de prisión al estadounidense José Padilla, un ex pandillero de Chicago acusado de integrar una célula en Estados Unidos para dar apoyo a Al-Qaeda y otros grupos terroristas. La magistrada, Marcia Cooke, explicó que no halló pruebas suficientes para una condena de por vida, como pedía el gobierno, para el hombre conocido como el «talibán boricua» por su ascendencia puertorriqueña.
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Mientras, los coacusados Adham Amin Hassoun -palestino, de 37 años- Kifah Wael Jayyousi -jordano de 46 años- fueron condenados a 15 años y ocho meses y a 12 años y 8 meses de cárcel, respectivamente.
Nacido en Brooklyn, Nueva York, con infancia en Chicago y luego instalado en el sur de Florida, Padilla, junto a los dos coacusados, enfrentaba cargos de conspiración para proveer apoyo material y financiero a grupos terroristas en el extranjero a fin de atentar contraintereses de Estados Unidos. La magistrada dijo que no halló «pruebas de que los acusados hayan mutilado, secuestrado o asesinado a personas en Estados Unidos u otra parte», como sostuvo el gobierno en la acusación.
Agregó que tomó en cuenta para fijar la pena el tiempo de detención que tuvo Padilla en una prisión militar, «en condiciones muy duras» que «lo hacen merecedor de cierta clemencia en la sentencia de este caso».
Además relativizó el principal argumento del gobierno contra Padilla, al afirmar que si bien asistió a entrenamiento militar en un campo terrorista en Afganistán, no encontró pruebas de que se hubiera graduado.
Pese a que las condenas estuvieron lejos de las pedidas por los fiscales federales, la primera reacción oficial mostró satisfacción por la «exitosa conclusión» del caso, según Kenneth Wainstein, jefe de Seguridad Nacional en la Fiscalía federal del sur de Florida.
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